Al banquillo dos empleados de una agencia de Valladolid que se quedaron con el dinero de una señal

La responsable y un empleado de la agencia Integra están imputados porque supuestamente se quedaron con 3.000 euros de una señal entregada por una clienta para comprar un piso. 

En su escrito de calificación provisional de los hechos, el Ministerio Fiscal solicita para cada uno de los dos procesados, que serán juzgados el próximo jueves, 16 de junio, una pena de dos años de prisión y multas de 4.200 euros, junto con la obligación de indemnizar, conjunta y solidariamente, a la víctima con 3.000 euros y los intereses legales devengados, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los hechos se remontan a finales de diciembre de 2014, cuando María Pilar G.B. y su esposo, Gustavo Z.R, interesados en la compra de una vivienda situada en la calle Molino de Simancas, contactaron con Francisco J.P, empleado de 'Integra', regentada y dirigida por Rufina L.A, encargada de gestionar la venta del inmueble.

 

Tras visitar el piso, que el empleado de la inmobiliaria indicó que se vendía amueblado, se acordó el precio final -con inclusión del mobiliario- y la entrega, como reserva, de 3.000 euros, que fue transferida a la cuenta de 'Integra' el día 16 de enero de 2015.

 

Con posterioridad, el empleado de la inmobiliaria comunicó a los compradores que la venta no iba a incluir el mobiliario, salvo el de la cocina y los baños, motivo por el cual la clienta envió una carta el 21 de enero en la que ponía de manifiesto que desistía de la compra y reclamaba la devolución de los 3.000 euros de señal, objetivo este último que no ha logrado aún.