Ahora sí, Pucela, ahora sí

A.MINGUEZA

El Real Valladolid afronta el partido de este domingo ante el Mirandés (Anduva, 17.00) como una final, ya que si gana y se dan los resultados podría colarse por primera vez en puestos de play off.

El equipo que quiera ganar en Miranda de Ebro (Burgos) solo tiene un camino: correr mucho y jugar más. El Pucela lo tiene claro, ya que si gana y se dan los resultados puede ser la primera jornada que acabe en play off esta temporada, y por eso afrontará el partido de este domingo (Anduva, 17 horas) ante el C.D. Mirandés con la máxima tensión que el compromiso exige.

 

La previa del partido para el Real Valladolid pasa por la enfermería. Portugal sigue sin poder contar con André Leao, Manu del Moral, Álvaro Rubio, Nikos y Alfaro. A ellos se le sumó durante la semana Óscar, con una lesión muscular. Al menos, el técnico recupera a Marcelo Silva, lesionado ante el Llagostera, y a Juanpe, una vez cumplida su sanción.

 

Por segunda semana consecutiva, ante tanta baja, Miguel Ángel Portugal ha tenido que recurrir al filial para completar la convocatoria de 18 futbolistas, que quedó integrada por Kepa, Bruno Varela, Moyano, Chica, Samuel, Juanpe, Marcelo Silva, Hermoso, Tiba, Borja, Guzmán, Juan Villar, Mojica, Rodri, Roger, Rennella, y los canteranos Jose (dorsal 35) y Renzo Zambrano (dorsal 47).

 

El C.D. Mirandés encara el encuentro con la máxima motivación, porque si gana al Real Valladolid le igualará a 44 puntos en la tabla y se enganchará al furgón de los equipos que aspiran a jugar al playoff. Por el contrario, si el equipo burgalés no es capaz de doblegar al Pucela, sus opciones se difuminarían en gran medida.

 

Carlos Terrazas no podrá contar en esta ocasión con el central Álex Ortiz, sancionado, uno de los pilares en los que se sustenta el entramado mirandés. El encuentro, que será dirigido por el colegiado gijonés González Fuertes, comenzará en Anduva a las 17 horas del domingo, con la presencia de 300 aficionados blanquivioleta.

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