Ahora que llega el buen tiempo... unos consejos para circular en bici por Valladolid

Varios ciclistas circulan por la calle Jesús de Valladolid. JUAN POSTIGO

La Ordenanza Municipal, renovada y aprobada en marzo de 2015, cuenta con puntos importantes como la posibilidad de circular por zonas peatonales a ciertas horas o cuenta dónde se debe aparcar.

Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo, dice el refranero popular. La cuestión es que a apenas unos días de que llegue esta fecha tan señalada –sobre el calendario sería el 9 de junio-, el buen tiempo ya ha comenzado a instalarse en Valladolid, lo cual supone el cambio de ciertos hábitos para los ciudadanos. Sin ir más lejos, el del transporte. Mayo, quizá junio, es cuando muchos aprovechan para desempolvar su bicicleta del trastero para darle un uso camino al trabajo o, simplemente, para moverse por la ciudad.

 

En este supuesto conviene tener en cuenta la Ordenanza Municipal que se aprobó en marzo del año pasado, y que en más de una ocasión olvidan tanto los propios ciclistas como los conductores que después no dudan en soltar algún exabrupto desde su ventanilla. Son unos cuantos los aspectos a tener en cuenta en este sentido para la correcta circulación en bicicleta por la ciudad de Valladolid.

 

NORMAS GENERALES

 

Y es que el reglamento es explícito y claro, pero no siempre se aplica adecuadamente. Sin ir más lejos, uno de los primeros artículos habla de circular siempre por la calzada cuando no haya carril bici... y si el ciclista lo considera pertinente, hacerlo por el centro. Es decir, no hay obligatoriedad de escorarse a la derecha en el carril, como muchos conductores tienden a pensar.

 

Otro apartado interesante hace referencia a la posibilidad de pedalear en zonas peatonales. “Las bicicletas también podrán circular, excepto en momentos de aglomeración peatonal y siempre respetando la prioridad de los peatones por: Los arcenes, en su caso. Parques públicos. Las zonas peatonales en horario de 22:00 a 8.30 de la mañana adaptando la velocidad y condiciones de circulación”. Ergo, sí se puede transitar en zonas como la calle Santiago o Mantería... si la lógica así lo dicta.

 

En este sentido hay controversia, claro. El reglamento hace referencia a que “hay aglomeración cuando no sea posible conservar 1 metro de distancia entre la bicicleta y los peatones, o circular en línea recta 5 metros de manera continuada”. Algo complicado de medir sobre la marcha.

 

Más cosas. Para el caso del Paseo Zorrilla, que muchos ciclistas equivocados piensan que pueden circular por la vía señalizada de color rojo por haber símbolos de bicicletas a medio borrar, se trataría de un error. “En ningún caso las bicicletas podrán circular por los carriles reservados a los vehículos del operador del transporte público urbano”. Así es, y es que ese carril es por el que pasan los autobuses de Auvasa.

 

PRIORIDAD DE BICICLETAS

 

Luego hay otras normas más conocidas y que se encargan de recordar continuamente los ciclistas con sus continuas reivindicaciones. Los clásicos 3 metros de distancia entre un vehículo a motor y una bicicleta o los 1’5 metros a la hora de adelantar. Curiosamente la Ordenanza también hace referencia a otras normas más evidentes y lógicas como la prohibición de “circular con el vehículo apoyado solo en una rueda” o “cogerse a otros vehículos para ser remolcado”.

 

En cuanto al aparcamiento de bicicletas, también se reserva un largo y extenso apartado. “Las bicicletas se estacionarán en los espacios y elementos habilitados al efecto. Cuando este no sea posible y no exista un estacionamiento de bicicletas en un radio aproximado de 50 metros o estos estén llenos, podrán estacionar en aceras, áreas peatonales y paseos siempre que estos dispongan de una anchura mínima de 3 metros y se mantenga un espacio libre mínimo de 1’8 metros una vez amarrada la bicicleta”.

 

También hay otros detalles a tener en cuenta como la obligatoriedad de llevar un timbre para avisar cuando sea necesario, la posibilidad de llevar un remolque siempre que esté homologado y la necesidad de facilitar la visibilidad con prendas claras o señalización específica. Todo lo necesario para disfrutar de estos días de primavera-verano en bicicleta, pero siempre con las pertinentes precauciones.