Agua, vino, respeto y muchas ganas de que empiecen las fiestas

D.Á.
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Mientras los rockcampers daban el pregón inaugural los peñistas, calados en el líquido de Baco, se divirtían con pistolas de agua pero sin causar molestias a quienes, tranquilamente, esperaban el chupinazo que indica el comienzo de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo.


 

La diversión y el respeto supieron cohabitar durante el pregón inaugural de las fiestas en honor de la Virgen de San Lorenzo. La parroquia, con muchas ganas de fiesta -como no puede ser de otra forma- se dividía entre quienes escuchaban con algo de interés las palabras de los Rockcampers y quienes protagonizaban una batalla campal con pistolas de juguete, cargadas con agua en el mejor de los casos, con vino en la mayoría.

 

Asíque mientras los ganadores del bote millonario de 'Boom' lanzaban desde el balcón del Ayuntamiento sus preguntas a los vallisoletanos, sin recibir demasiadas respuestas, los fiesteros continuaban una particular guerra que ya había comenzado, a tenor de cómo llegaba alguno a la Plaza Mayor, horas antes durante el desfile de peñas.

 

Eso sí, en el principal ágora vallisoletano no hubo esta vez quejas ya que quienes optaron por calarse lo hicieron con respeto hacia los demás, lo que hizo que todos pudieran estar a gusto (en esencia, de eso se tratan las fiestas, de que cada uno pueda disfrutar a su manera) esperando al chupinazo que, de forma oficial, daba por inaugurados diez días de celebración en la ciudad.