Afiliación y paro: la cuenta que no cuadra

La ligera mejoría de la cifra del paro registrado está lejos de ser una esperanza: la tasa de paro del 21% y los 140.000 afiliados que ha perdido Castilla y León durante la crisis son los auténticos indicadores.

Las cifras oficiales del desempleo con las que ha terminado 2013 están permitiendo al Gobierno lanzar las campanas al vuelo bajo la fórmula de los signos de recuperación. Desde luego que la mejoría de la cifra de personas que están apuntadas en las oficinas del paro es importante. Por primera vez en años, la cifra oficial del desempleo termina por debajo del nivel del año anterior y, aunque con 4,7 millones de parados, son casi 150.000 menos que a finales de 2012. Sin embargo, no deja de ser el valor con que se ha medido hasta ahora la magnitud del desastre.

 

Para hablar de recuperación habrá que esperar, de entrada, a que la mejoría del dato de paro registrado sea generalizado, y no lo es. El 3,04% medio de merma indica que hay un mundo entre los casi cinco puntos que baja en Andalucía o Baleares y el 0,56% de mejoría que se anota Castilla y León, la comunidad donde menos bajó.

 

Además, detrás de la cifra del desempleo registrado hay muchos condicionantes. La merma de población activa, el número de personas que no se apuntan porque han agotado el derecho a percibir prestación, el hecho de que muchos ni se inscriben porque no pueden acceder a ningún tipo de subsidio... Apuntar que, en Castilla y León, la tasa de paro ha pasado del 9 al 20% entre 2008 y 2013 según la EPA; que la tasa de cobertura de prestaciones no para de bajar (este año, 4 puntos) y las prestaciones alcanzan al 60% de los parados, cuando en 2010 era al 80%; y que la reducción del número de inscritos tiene también que ver con la merma de los que no tienen empleo anterior y que no pueden acceder a prestaciones.

 

Así que, probablemente, el dato del paro registrado no lo sea todo. Para contextualizarlo, conviene acudir a los datos de la EPA y de la afiliación. Según las últimas cifras del INE, la tasa de paro de la población en Castilla y León ha detenido su subida este año, pero roza el 21% según el dato del tercer trimestre (último disponible): son dos puntos más que en el último período de 2012.

 

Con todo, es el dato de la afiliación el que realmente marca la auténtica creación de empleo y no ha sido nada favorable para la Comunidad. Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, Castilla y León ha terminado 2013 con 836.523 afiliados y ha perdido un 1,73% en un año, más de 14.000 efectivos laborales que cotizan y aportan al sistema. Y llevamos así desde 2007, plazo en el que la Comunidad ha perdido cerca de 140.000 afiliados. 

 

Lamentablemente, paro registrado y afiliación se contradicen sobre la mejoría del panorama. En Castilla y León, un 0,56% menos paro no es igual a más empleo, porque la afiliación ha caído un 1,73%. Es decir, hay más gente que ha salido de la lista del paro, pero menos empleados. Una cuenta que no cuadra, al menos, no todavía con la idea de recuperación del empleo. Y que, como mucho, indica que la leve mejoría del 2013 es solo el comienzo del camino porque los 123.000 parados de 2008 están muy lejos de los 235.000 actuales en la Comunidad.