Adiós Garitano, hola Portugal... ¿y ahora qué?

Garitano se aleja por el túnel de acceso a vestuarios de Zorrilla, ya como ex entrenador del Real Valladolid. JUAN POSTIGO

El Real Valladolid reacciona sobre la marcha a un comienzo de competición pésimo en números. Ahora la pregunta es si la plantilla sabrá rehacerse y remontar la situación.

¿Ha hecho bien el Real Valladolid en despedir a Gaizka Garitano? ¿Era demasiado pronto? ¿Y se trata de un acierto el fichaje de Miguel Ángel Portugal? ¿Reaccionará la plantilla como debe? ¿Y la afición, cómo responderá al crucial partido ante el Mirandés del próximo domingo? El club blanquivioleta es, a día de hoy, un sumidero de dudas, un torbellino de preguntas sin respuesta.

 

Y es que todo ha sucedido en muy poco tiempo. En apenas dos horas, desde las diez de la mañana hasta las doce de este miércoles, se ha hecho realidad un intercambio relámpago que se vino madurando a lo largo del martes. “El lunes Braulio me comunicó que existía esa posibilidad, y este miércoles se me comunicó que estaba despedido”. Las palabras de Garitano casi parecían salirle del corazón en su despedida.

 

La cuestión es que entre todas aquellas dudas hay varios puntos reseñables que todo el mundo –presidente, director deportivo, plantilla y afición- deben hacerse, pero que pueden resumirse en una. ¿Y ahora qué? Con nueve puntos cosechados en nueve partidos, no está el horno para bollos; es momento de comenzar a ganar.

 

Y bien claro lo tiene Miguel Ángel Portugal, o al menos así lo hizo ver en su presentación. “Ganar, y después ganar, y después ganar”. No le valen las excusas al Real Valladolid.

 

La parte buena de esta moneda al aire es que se ha hecho con suficiente tiempo por delante. Quedan nada más y nada menos que 33 jornadas por delante, ni siquiera ha pasado un cuarto de campeonato, y sin duda sería cuestión de ganar tres o cuatro partidos de manera más o menos seguida para volver a meterse en la pomada de los puestos de play off y acechar a los de ascenso directo.

 

Cabe preguntarse ahora por el estilo. En su primer entrenamiento el nuevo técnico para contar con hechuras de mando, pero de ahí a ganar y convencer hay un rato. De un día para otro, se va a pasar de una táctica de presión –o al menos eso pretendía Garitano- a un ataque más directo, más ofensivo, el que pretende inculcar el nuevo entrenador a sus equipos.

 

Ahora, que tenga claro todo el mundo que Miguel Ángel Portugal no será la pócima mágica, o no al menos de manera inmediata. El entrenador necesitará alguna que otra semana para moldear el vestuario a su manera, por no hablar de que la plantilla, que también ha recibido gran parte de las críticas, sigue siendo la misma al menos hasta invierno. Paciencia. Aunque nunca se sabe, sería sorprendente ver ganar por 3-0 al Real Valladolid este domingo. 

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