Adiós a los cigarros de sabores y mentolados

La Unión Europea ha aprobado varias medidas antitabaco, entre las que se encuentran la desaparición de estos productos o la ampliación de las advertencias en las cajetillas.

Los cigarrillos mentolados y los de sabores tienen los días contados, una decisión que se une a la de que los mensajes que se pueden leer en las cajetillas de tabaco pase de ocupar el 40% al 65%. Así lo ha aprobado la Unión Europea este martes con 560 votos a favor, 92 en contra y 32 abstenciones, una decisión que, en todo caso, no será llevada a cabo al menos hasta diciembre.

 

No se trata de las únicas novedades a las que la UE ha dado el visto bueno respecto a las tabacaleras. Las cajas tendrán que contener como mínimo 20 cigarros para evitar que, al ser más pequeñas, inciten más al consumo. Tampoco se podrán usar comercialmente palabras como light o suave para no engañar en cuanto a su perjudicial contenido.

 

LOS ESTANCOS, PENDIENTES

 

Aún queda tiempo para que estas ideas se conviertan en realidad y obtengan el OK definitivo, más para que desaparecieran los cigarros de sabores –hasta 2016- y los mentolados –2021-, pero algunos encargados de estancos ya se muestran preocupados por la sentencia.

 

Según la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España, se pueden llegar a destruir hasta 10.000 empleos por estas decisiones y se dejarían de ganar cerca de 1.700 millones de recaudación fiscal. “Está claro que no son medidas nada favorables, y desde luego no van a ayudar a las ventas. Toda medida restrictiva es mala para el negocio”, asegura Gonzalo Rodríguez, estanquero de la zona centro de Valladolid.

 

“No estoy muy seguro de que vaya a servir para que fumen menos los jóvenes. A lo mejor se pasan al tabaco normal”, asegura. Y es que el principal objetivo que se ha marcado la Unión Europea es que los menores no comiencen a fumar o que lo dejen al desaparecer productos como el tabaco de sabores, del que se presupone son público claro.

 

“En cuanto a ventas no tiene por qué descender. Si un chiquillo no fuma de sabores quizá hasta se pase al normal”, explica Jesé, dependiente de otro estanco junto a la Plaza Mayor. “Además queda tiempo para que estas cosas se aprueben. Hay que esperar a ver cómo se desarrollan”, concluye.

 

Es difícil saber cómo afectará a las ventas, si bien queda claro que lo lógico es que desciendan, pero lo primero es lo primero y antes habrá que esperar a la aprobación definitiva para confirmar que las medidas salen adelante.