Acusaciones pública y particular, en contra de que Valentín Tejero pise Villalón antes de noviembre de 2019

El asesino de Olga Sangrador pretende que la prohibición de acercarse a la villa, durante seis años, compute desde abril de 2012.

La Fiscalía de Valladolid y la acusación particular ejercida por los padres de Olga Sangrador, asesinada en 1992 por Juan Manuel Valentín Tejero, han expresado su rechazo al recurso presentado por el verdugo de la niña de 9 años contra el destierro de Villalón de Campos, localidad de la que es vecina la familia Sangrador Caballo, hasta noviembre de 2019, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

  

En su recurso, Juan Manuel Valentín Tejero, que el pasado 27 de noviembre recuperó la libertad tras tumbar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) la 'doctrina Parot', que fijaba su licenciamiento en julio de 2025, plantea que la prohibición de acercarse a Villalón por espacio de seis años que le impuso la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, junto con 50 años de cárcel por el rapto, violación y asesinato de la pequeña Olga, empiece a computarse no desde su reciente excarcelación sino desde el 12 de abril de 2012, fecha en la que tenía que haberse licenciado en el caso de que no se le hubiera aplicado la normativa ahora derogada.

  

En el supuesto de que en el plazo de tres días el tribunal sentenciador, que ya ha recibido hoy las alegaciones de ambas acusaciones, estimara el recurso de Juan Manuel Valentín Tejero, éste podría acercarse a Villalón de Campos a partir de abril de 2018, en lugar de noviembre de 2019.

  

Olga Sangrador desapareció un 25 de junio de 1992 en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. La policía dirigió sus pesquisas hacia Juan Manuel Valentín Tejero, un delincuente que en ese momento disfrutaba de un permiso penitenciario otorgado por el entonces juez de Vigilancia Penitenciaria, Ignacio Sánchez Yllera, pese a que cumplía condena por tres delitos de abusos deshonestos.

  

Dos días después, Valentín Tejero confesó la autoría del rapto, violación y asesinato de Olga, de 9 años y cuyo cadáver, enterrado, fue localizado en un pinar de Tudela de Duero.