Acepta un año y diez meses de cárcel el conductor 'emporrado' que embistió a un motorista

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena global de un año y diez meses de prisión  Ángel G.S.J, de 29 años.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena global de un año y diez meses de prisión  Ángel G.S.J, de 29 años, al conductor que el pasado mes de mayo fue detenido en el Paseo Arco de Ladrillo tras embestir a un motociclista, que resultó herido, y comprobar los agentes que el causante del siniestro iba "emporrado" y portaba sustancias para su venta a terceras personas.

  

Frente a los cuatro años de cárcel que pedía inicialmente el fiscal, el procesado y el acusador público pactaron una sentencia de conformidad consistente en un año y medio de prisión y multa de 250 euros por delito contra la salud pública, junto con otros cuatro meses y dieciséis días de privación de libertad y dos años y medio de retirada del carné de conducir por otro delito contra la seguridad del tráfico y lesiones por imprudencia grave, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

Los hechos se registraron a las 00.30 horas del día 21 de mayo del presente año cuando agentes de la Policía Municipal recibieron el aviso de un accidente de tráfico ocurrido a la altura del número 74 del Paseo del Arco de Ladrillo.

  

Una vez en el lugar, comprobaron que se trataba de un alcance entre un turismo Seat Ibiza y una motocicleta Yamaha, detenida ante un semáforo en rojo y cuyo piloto, Gilberto G.G, se encontraba herido y tendido en el suelo, por lo que los policías requirieron la presencia de personal sanitario que poco después trasladó a esta persona al Hospital Río Hortega para su atención.

  

Por su parte, el conductor del turismo presentaba "claros" síntomas de estar bajo influencia de bebidas alcohólicas o de haber consumido estupefacientes, por lo que fue sometido a las pruebas de alcoholemia.

  

Al dar negativo, él mismo reconoció que había consumido "mucho porros", y al proceder al registro del vehículo se hallaron varios tipos de sustancias ocultas junto a la palanca de cambios y en el maletero.

  

Entre las drogas incautadas se encontraban pequeñas cantidades de  marihuana, cocaína, droga sintética y polen de hachís, dos teléfonos móviles, dos cartera y 610 euros, junto con una báscula de precisión escondida en la parte posterior del hueco del radiocasette. Las sustancias ocupadas habrían alcanzado en el mercado un valor de 257 euros.

  

El acusado relató a los agentes que se encontraba en la ciudad para comprar drogas que después revendería en otros lugares de la provincia.