Acceder a los expedientes judiciales, una odisea en Valladolid

La falta de personal, con dos plazas de archivero sin cubrir en la provincia, agrava un problema que es un "drama" especialmente con la documentación antigua.

El acceso a expedientes judiciales se ha convertido en una auténtica odisea en Valladolid, algo que sufren no sólo los distintos agentes que operan en el ámbito de la Administración de Justicia sino también los particulares. Y todo debido a que las dos plazas de archivero actualmente existentes en la provincia no se encuentran cubiertas.

 

Las quejas se han acentuado en las últimas semanas a raíz de que la profesional que en los últimos años se encargaba de este cometido pidió su traslado en diciembre a León, sin que desde entonces persona alguna haya tomado el relevo y tampoco haya sido cubierta la segunda de las plazas de archivero recientemente asignada a la provincia, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La paradójica situación, con dos plazas pendientes de cubrir, ha llevado al presidente de la Audiencia de Valladolid, Feliciano Trebolle, a tratar de mediar con la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia a fin de desbloquear por parte del Ministerio para las Administraciones Territoriales la designación de una persona que, al menos de forma temporal, pueda hacerse cargo de un cometido considerado de gran importancia y que afecta a documentación tanto penal como civil, contenciosa y de la jurisdicción social.

 

El propio Trebolle, en declaraciones a Europa Press, ha reconocido que el problema acentúa aún más la situación de "drama" que padecen los archivos judiciales, en la actualidad diseminados en distintos emplazamientos, tanto en Chancillería como en Las Brígidas, Villanubla o en la Diputación provincial, merced en este último caso a los metros lineales concedidos por sus responsables.

 

LA DOCUMENTACIÓN ANTIGUA, UN PROBLEMA

 

Fuentes próximas al colectivo de Letrados de la Administración de Justicia en Valladolid -hasta hace poco comunmente conocidos como secretarios judiciales- explican que el problema se produce, fundamentalmente, cuando los órganos judiciales, abogados o particulares demandan determinados documentos antiguos que se encuentran debidamente clasificados en alguno de estos archivos, pues para localizarlos es preciso contar con un profesional experto en gestión archivística, algo que no ocurre cuando los papeles son relativamente modernos y los mismos funcionarios de auxilio pueden hallarlos en los sótanos del Edificio de los Juzgados.

 

"Estamos entre todos buscando una solución, pero parece complicado. Lo más moderno se está sacando, no así la documentación más antigua", insisten las mismas fuentes, que precisan que los archivos venían siendo gestionados correctamente en los últimos seis o siete años pero que con la reciente marcha de la única persona que realizaba este cometido la situación se ha visto notablemente agravada.

 

El decano de los abogados de Valladolid, Javier Garicano, aún reconociendo el problema planteado, entiende que es todavía mucho más urgente, "un verdadero clamor", acometer la "digitalización de los expedientes judiciales para así no tener que pedirlos y poder acceder a ellos directamente por medios telemáticos, de la misma forma que hoy ocurre en Hacienda y otros ámbitos de la administración".

 

Al respecto, el máximo responsable del colectivo de letrados de la provincia insiste en que es preciso "evolucionar hacia el expediente electrónico en todos sus términos, sobre todo cuando se trata de causas complejas pues ésta pueden llegar a ser inabordables tanto para el juzgado como para los profesionales".