Abusar de la bebida durante el embarazo afecta a la salud mental del niño

El consumo excesivo de alcohol durante el embarazo puede aumentar el riesgo de problemas de salud mental (especialmente de hiperactividad y falta de atención) en niños de 11 años y tener un efecto negativo en sus resultados de los exámenes de la escuela.

Así lo revela un nuevo estudio realizado en más de 4.000 participantes en el 'Children of the 90s study' en la Universidad de Bristol por un equipo de expertos de las universidades de Nottingham, Bristol, Leicester, Oxford y Sheffield, en Reino Unido, y Queensland (Australia).

 

Así se vio en esta investigación, que se publica en 'European Child and Adolescent Psychiatry' incluso después de tener en cuenta una serie de otros factores de estilo de vida y sociales, incluyendo la propia salud mental de la madre, si fumaba tabaco, consumía cannabis u otras drogas durante el embarazo, su edad, su educación y cuántos otros hijos tenía.

 

Esto se basa en una investigación anterior sobre los mismos niños que halló una relación entre el consumo excesivo de alcohol durante el embarazo y su salud mental cuando tenían entre 4 y 7 años de edad, lo que sugiere que los problemas pueden persisten conforme un niño crece. Otros efectos, como en el rendimiento académico, sólo pueden ser evidentes más tarde en la vida de un menor.

 

En esta investigación, la ingesta excesiva de alcohol se definió como beber cuatro o más unidades de alcohol en un día por lo menos en una ocasión durante el embarazo. Se preguntó a las mujeres sobre su patrón de consumo a las 18 y 32 semanas de embarazo y de nuevo cuando su hijo tenía 5 años de edad.

 

A los 11 años, los padres y los maestros completaron cuestionarios (más de 4.000 participantes) acerca de la salud mental de los niños. La información sobre el rendimiento académico (casi 7.000 participantes) se basó en los resultados de los exámenes realizados en el último año en la escuela primaria, que evalúan la capacidad de un niño en inglés, matemáticas y ciencias.

 

Una de cada cuatro madres tuvo un patrón de consumo excesivo de alcohol al menos una vez durante el embarazo y más de la mitad de ellas reconoció que lo habían tenido una o dos veces al mes antes al ser preguntadas. La mayoría de las que informaron de una ingesta desmesurada de alcohol cuando se le preguntó a las 18 semanas, también reconoció el mimo comportamiento a las 32 semanas, lo que sugiere que el patron podría haber persistido durante el segundo y tercer trimestre del embarazo.

 

Para evaluar el impacto del patrón de consumo excesivo de alcohol episódico en las mujeres que no bebían regularmente durante el embarazo, el análisis separó un patron de atracones de beber a diario regularmente. Así, se vio que patrones de consume excesivo de alcohol se asoció con niveles ligeramente más altos de hiperactividad y falta de atención según el profesor y resultados académicos más bajos.

 

En promedio, las puntuaciones fueron de alrededor de un punto más bajo en los principales exámenes de esta etapa, incluso después de tener en cuenta otros factores clave, como la educación de ambos padres. Según los cuestionarios de los padres, beber grandes cantidades también se vinculó con niveles ligeramente más altos de hiperactividad y falta de atención.

 

El patrón de borrachera cuando el niño tenía 5 años edad no se asoció con efectos negativos en la salud mental y resultados escolares mentales a los 11 años, lo que sugiere que los riesgos de la exposición al alcohol son intrauterinos (que ocurren mientras el niño está en el útero).

 

"Las mujeres que están embarazadas o que están planeando un embarazo deben ser conscientes de los posibles riesgos asociados con episodios de beber en exceso durante el embarazo, aunque esto sólo se produce de forma ocasional", señala el autor principal del informe, Kapil Sayal, de la Universidad de Nottingham.

 

En este sentido, detalla que el consumo de cuatro o más bebidas en un día puede aumentar el riesgo de hiperactividad y falta de atención y provocar problemas de rendimiento académico más bajo, incluso aunque los niveles medios diarios de consume de alcohol durante el embarazo sean bajos.

 

"Los resultados del estudio ponen de manifiesto la necesidad de mensajes politicos claros sobre los patrones de consumo de alcohol durante el embarazo, de forma que las mujeres que optan por beber de vez en cuando eviten tomar varias bebidas en un día", aconseja.