Absueltos los hosteleros que traspasaron el bar Pirámide acusados de no comunicar una deuda

La Audiencia considera que no hay delito ya que los procesados acreditaron haber cancelado la totalidad de la deuda pendiente. 

A la pareja de hosteleros compuesta por Luis Antonio G.L. y Soraya M.D.  se les acusó de traspasar un café-bar sin poner en conocimiento del nuevo propietario la existencia de una deuda superior a los 9.000 euros que los primeros habían contraído con una empresa de 'tragaperras'.

 

Frente a la petición de un año de prisión para cada uno de ellos formulada por la acusación pública y la particular-esta última pedía inicialmente cuatro-, la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial ha resuelto finalmente absolver a la pareja al considerar que los hechos no son constitutivos de delito ya que los procesados acreditaron haber cancelado la totalidad la deuda con la proveedora de las máquinas el 3 de diciembre de 2012, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En la vista, los antiguos responsables del café-bar 'La Pirámide', sito en el número 1 de la calle Hípica, reconocieron haber concertado en noviembre de 2012 con el denunciante, Silvano E, la cesión a favor de éste del negocio valorado en 50.000 euros, con el compromiso de que la entrega del local se produciría a finales de ese año.

 

Sin embargo, tal y como relataron, el nuevo titular, dada la prisa que tenía por iniciar la explotación del bar, comenzó a regentarlo el 28 de noviembre, de ahí que a los primeros no les diera tiempo de cancelar hasta el día 3 de diciembre las cantidades que aún tenían pendientes de abonar a la empresa proveedora de las máquinas de juegos y a la suministradora del mobiliario del establecimiento.

 

Frente a tales explicaciones, las acusaciones pública y particular mantuvieron que la pareja de hosteleros ocultó al adquiriente las deudas pendientes, y ello a pesar de que en el contrato se hacía constar que estaba "libre de cargas y deudas de proveedores y máquinas de juego", con lo que, confiado, el denunciante entregó primero una señal de 6.000 euros y más tarde completó la cantidad pactada con otros 44.000 euros.