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Absuelto en Valladolid el acusado de sacar 140.000 euros de las cuentas de su tío fallecido

La Audiencia de Valladolid ha dictado finalmente sentencia absolutoria en el caso de Teodoro S.S.A, quien ocupó el banquillo acusado de apropiarse en julio de 2011 de casi 140.000 euros de las cuentas de su tío fallecido y para quien las acusaciones pública y particular habían solicitado penas de cuatro y seis años, respectivamente.

En su sentencia, la sala fundamenta la absolución en el hecho de que no ha quedado probado que el propósito del imputado fuera apropiarse de los fondos de su tío y, sobre todo, en el reconocimiento que el propio Teodoro realizó en su día ante notario cuando dejó bien claro que el dinero extraído de las cuentas eran propiedad de su tía, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

En el juicio, el ahora absuelto, que antes del juicio consignó el dinero en una cuenta judicial, alegó que su único propósito fue el de "salvaguardar los intereses" de la viuda, ante el temor de que una sobrina carnal de ésta y que había sido nombrada su tutora legal se hiciera con los casi 300.000 euros depositados en distintas entidades.

  

"Desde el primer momento tuve claro que todo el dinero era de mi tía y si saque ese dinero fue para salvaguardar su intereses y garantizar que tuviera una vida digna", repitió hasta la saciedad el acusado, quien justificó su actuación en las dudas que empezó a tener ante el comportamiento extraño y turbios intereses de una sobrina carnal de la viuda, Ana María M.M, a raíz de que ésta empezara a gestionar sus cuentas tras ser nombrada, por sentencia judicial, su tutora legal.

  

En su declaración ante la Audiencia de Valladolid, el procesado recordó que con seis meses quedó huérfano tras sufrir sus padres un accidente en Argentina y destacó que la relación con sus tíos Eufronio A.M. y Ángeles M.C, residentes en Madrid, era de "padres a hijo", después de que éstos se hicieran cargo de él y le hicieran cotititular o autorizado de sus cuentas bancarias.

  

"He sido un hijo para ellos", enfatizó Teodoro S.S.A, quien relató que tras la muerte de su tío en marzo de 2007 se hizo cargo de su tía, hasta que en febrero de 2010 ésta se trasladó a Valladolid para vivir con una sobrina carnal, Ana María M.M, que en junio de 2011 fue nombrada tutora suya debido a los problemas mentales de la anciana.

 

CONFIANZA CIEGA INICIAL

  

Teodoro S.S.A sostuvo que inicialmente tenía una confianza ciega en Ana María pero poco después cambió la situación tras perder el contacto con su tía y percatarse de maniobras extrañas de la tutora legal, sobre todo cuando por extractos bancarios se enteró en julio de 2011 de que la viuda había sido ingresada en una residencia de Mojados y le era imposible hablar con ella.  

  

En ese clima de desconfianza situó el procesado la extracción de hasta un total de 140.000 euros de sendas cuentas que su tío Eufronio tenía abiertas en el Banco de Santander y La Caixa, que quedaron con un saldo de 900 y 0 euros, respectivamente, si bien aseguró que el dinero fue transferido a otra cuenta en Ibercaja, de la que él era único titular, pero siempre para garantizar los intereses de su tía.

  

"No daba crédito a que ya no me cogiera el teléfono y era tal el vacío de información que temí que a mi tía la dejaran si un duro", insistió Teodoro S.S.A, quien, en un intento por demostrar su altruismo y desinterés, se declaró un empresario de éxito, propietario de un grupo de empresas con implantación en distintos puntos del país y, por ello, sin necesidad alguna de apropiarse de un dinero que no le pertenecía.

  

Por su parte, la tutora de la anciana, personada en el proceso como acusación particular, explicó que denunció los hechos tras personarse en distintas entidades, donde el marido tenía abiertas cuentas, y comprobar que los saldos se hallaban prácticamente a cero y no llegaba ni siquiera para costear el ingreso de la viuda en la residencia.

  

Enseguida descubrió la autoría de tales extracciones, sobre todo porque, según relató, un tiempo antes el acusado la había llamado por teléfono y le había propuesto acudir al notario para repartirse a medias la herencia de la incapacitada.

  

"Le respondí que no había nada que repartirse porque todo era propiedad de la tía, y entonces me recordó que figuraba como autorizado en las cuentas bancarias y amenazó con sacar el dinero a su antojo", concluyó la acusadora particular.