Absuelto de un delito de estafa el expresidente del Cristo Atlético de Palencia

La Audiencia de Valladolid ha resuelto absolver al que fuera presidente del Cristo Atlético de Palencia, Óscar G, para quien el fiscal y la acusación particular habían pedido un año y cuatro años y medio de cárcel, respectivamente, por haber alquilado un vehículo en 2013 con la tarjeta de crédito de un amigo y cargarle, presuntamente, más de 800 euros en su cuenta sin su conocimiento.

En su fallo, la Sección Cuarta de lo Penal fundamenta la absolución en la existencia de unos mensajes de whatsapp entre el denunciado y el denunciante en los que, según el tribunal, se pone de manifiesto que las prórrogas del contrato se realización con conocimiento y consentimiento del segundo de ambos, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Además, la sentencia pone de manifiesto la falta de diligencia de Atesa en la tramitación de las prórrogas, ya que durante el juicio uno de sus trabajadores reconoció que no comprobaron si la persona que las realizó era la titular de la tarjeta de crédito en la que se pasaban los cargos.

 

Durante el juicio, el ya absuelto, que hoy es representante de futbolistas en Madrid, explicó que el alquiler del turismo Mercedes se produjo el día 7 de abril de 2013 cuando de regreso al Aeropuerto de Valladolid, tras haber visitado en Barcelona las instalaciones del Club Deportivo Español, pidió a un amigo que le acompañaba, Raúl G.F, que aportara su tarjeta de crédito y firmara un contrato de alquiler de un turismo en las oficinas de Atesa, dado que él tenía estropeado el suyo y no llevaba en ese momento una visa.

 

El acusado apuntó que el contrato se hizo por una semana y que abonó en metálico a su amigo los 358 euros del alquiler, al tiempo que declaró que a posteriori realizó distintas prórrogas del alquiler, siempre con el conocimiento del denunciante, y que abonó el importe unas veces en metálico y otras con cargo a la cuenta corriente de Raúl G.F. pero con el compromiso de pagarle.

 

Aseguró que nunca falsificó la firma del titular de la tarjeta y que al realizar las prórrogas se identificó siempre como Óscar G, así como que su propósito fue siempre el de pagar la deuda contraída.

 

"Yo le preguntaba de vez en cuando si le habían pasado algún cargo y él me decía que no, hasta que un día me llamó para decirme que le debía dinero y que me iba a denunciar", alegó el expresidente del club palentino, quien matizó que la cantidad pendiente de pago no supera los 300 euros.

 

Frente a la versión del acusado, a quien el fiscal imputaba un delito de falsedad en documento mercantil en concurso ideal con un delito de estafa, que la acusación particular califica de continuados y con la agravante de abuso de confianza, el titular de la tarjeta de crédito mantuvo que su ya examigo prorrogó el contrato de alquiler a sus espaldas y utilizando su cuenta bancaria para pasarle los cargos, como así comprobó con sorpresa un día que se personó en la entidad para revisar su saldo.

 

"Le llamé por teléfono para pedirle explicaciones y me dijo entonces que me iba a devolver el dinero", declaró Raúl G.F, quien aseguró que sin embargo sólo ha percibido la primera cantidad en metálico que el procesado abonó el día de la firma del contrato y que aún no ha recibido los otros 811 euros que se cargaron en su cuenta.