Abidal se retira jugando a primer nivel tras su gran victoria contra el cáncer

Abidal junto a Xavi

El futbolista francés Éric Abidal ha anunciado que se retira del fútbol, a sus 35 años y después de quince temporadas en activo, por motivos personales y habiendo demostrado al mundo entero que podía volver a jugar a primer nivel después de su gran victoria, la más importante de todas, cuando superó un cáncer de hígado.

Abidal tuvo que dejar el FC Barcelona en junio de 2013 al considerar el club blaugrana que no debían renovarle el contrato, pese a haber superado el cáncer y el trasplante de hígado al que fue sometido en abril de 2012 y haber vuelto a jugar a finales de la temporada 2012/13 casi un año después de la intervención.

Pese a este duro golpe, el francés decidió no retirarse y continuar con su carrera, encontrando el apoyo en el Mónaco francés, primero, y después en el Olympiacos de Míchel, donde finalmente ha decidido retirarse por motivos personales, por la edad y no por la enfermedad. Por decisión propia, y de nadie más.

El francés se ha convertido en un espejo en que mirarse para todos aquellos jóvenes que quieren volver a hacer vida normal tras el cáncer. Y es que Abidal ha vuelto a jugar en la élite del fútbol, primero en el considerado mejor equipo y el más laureado de los últimos años, y no solo tras pasar un tratamiento duro sino después de ser sometido a un trasplante de hígado, cedido por su primo, el martes 10 de abril de 2012, y después en la Ligue 1, de nuevo, y la Liga griega.

Su fortaleza y sus ganas de volver a jugar tras el cáncer hicieron que se sometiera voluntariamente a un duro y largo trabajo de recuperación con la esperanza de volver a enfundarse la camiseta blaugrana en partido oficial, la misma que tantas glorias le dio. Miembro destacado y clave en los esquemas del que probablemente sea el mejor Barça de la historia, a las órdenes de Pep Guardiola y tras él de Tito Vilanova, el lateral vio recompensada toda su lucha con el mejor de los premios posibles.

Operado el 17 de marzo de 2011 por primera vez, para la extirpación del tumor en el hígado, la carrera del francés para llegar a la meta, que no era otra que ganar la batalla y volver a jugar, estuvo llena de baches pero también de éxitos y alegrías. El 28 de mayo del mismo año, un emocionado Éric Abidal levantaba al cielo de Londres la cuarta Liga de Campeones en la historia de la entidad en un sensacional gesto del capitán Carles Puyol y como recompensa a toda su lucha para estar aquella tarde-noche en Wembley.

TRASPLANTE DE HÍGADO

Sin duda, la culminación a una recuperación meteórica aunque todavía le faltaba una valla por saltar, y dura. Tras renovar su contrato en febrero de 2012, consciente de que podía ser de utilidad todavía en el primer equipo, el 15 de marzo el club anunciaba que debía someterse a un trasplante de hígado debido al proceso hepático que empezó con la intervención en el tumor un año antes.

Lejos de venirse abajo, ni de abandonar --palabra inexistente en el vocabulario de Abidal--, el 10 de abril se sometió al trasplante, en una intervención exitosa, y seis semanas después recibió el alta hospitalaria. Poco a poco fue ejercitándose en solitario, llevando a cabo una larga pretemporada mientras veía a sus compañeros empezar la temporada sin él, realizando incluso en la Val d'Aran con el fisioterapeuta del club Emili Ricart un plan específico de recuperación.

Fue el paso previo al apogeo que vivió en el Camp Nou el 7 de abril de 2013, casi un año después de la intervención, cuando recibió un auténtico baño de masas e hizo estallar de alegría al feudo blaugrana al saltar al terreno de juego, por primera vez en partido oficial desde su trasplante, en el minuto 69 del partido contra el Real Mallorca que acabó con 5-0 para redondear la fiesta.

UN PALMARÉS DE LUJO

No obstante, Abidal dejó mucho más que esto en el club blaugrana. Fueron, tras llegar la temporada 2007/08 para sustituir a Gio van Bronckhorst y como pieza clave del gran Olympique de Lyon, seis las temporadas que vistió de blaugrana, con 193 partidos disputados y dos goles anotados (uno contra el Real Madrid), y un palmarés de lujo.

Además de la 'Champions' que levantó en Wembley, el francés ganó otra Liga de Campeones más, en Roma 2009, un total de cuatro Ligas (2009, 2010, 2011, 2013), dos Copas del Rey (2009 y 2012), dos Supercopas de Europa (2009 y 2012), tres Supercopas de España (2010, 2011 y 2012) y dos Mundiales de Clubes (2010 y 2012), un total de 15 títulos que se lleva consigo, así como el cariño de un vestuario y de unos compañeros que le echaron en falta por su carisma y empatía. Con el Olympique de Lyon ganó tres Ligue 1 y tres Supercopas de Francia, además de otra Supercopa ganada con el Mónaco.

A finales de la temporada 2012-2013, cuando anunció su marcha del club catalán, fichó por el Mónaco. Un año después se marchó al Olympiacos griego entrenado por el español Míchel. El defensa fue 67 veces internacional con la selección de Francia disputando su último partido en la fase de clasificación para el Mundial en un choque contra Ucrania en Noviembre de 2013. Abidal participó en la selección que alcanzó la final del Mundial del año 2006 y que cayó frente a Italia en la tanda de penaltis.