Tribuna mini Saltar publicidad
Cartel definitivo iberian file

A la tercera fue la vencida para el Pucela

El Real Valladolid se sacudió los fantasmas en la tercera jornada y consiguió la primera victoria de la temporada, merced de un 1-0 ante un flojo Getafe. Marc Valiente hizo el gol.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: VALLADOLID, 1 - GETAFE, 0 (0-0 al descanso).

 

EQUIPOS:

 

VALLADOLID: Mariño; Rukavina, Jesús Rueda, Marc Valiente, Peña; Sastre, Álvaro Rubio; Omar Ramos (Baraja, min.84), Óscar, Bergdich (Valdet Rama, min.75) y Javi Guerra (Manucho, min.88).

 

GETAFE: Moyá; Valera, Alexis, Rafa (Mosquera, min.78), Escudero; Borja, Lacen (Sarabia, min.70); Pedro León, Lafita, Diego Castro y Colunga (Álvaro Vázquez, min.63).

 

GOLES:

 

1 - 0, min.47, Marc Valiente.

 

ÁRBITRO: Undiano Mallenco (C.Navarra). Amonestó a Sastre (min.59) y Manucho (min.90) por parte del Valladolid. Y a Rafa (min.60) y Escudero (min.90) por parte del Getafe.  

 

ESTADIO: Municipal José Zorrilla. 12.166 espectadores.

Ahora sí que sí, a la tercera fue la vencida para el Real Valladolid, que se hizo con los primeros tres puntos de la campaña tras imponerse al Getafe con un resultado de 1-0, en el que Marc Valiente transformó el tanto a la salida de un córner nada más comenzar la segunda parte.

 

Y es que el Pucela lo necesitaba. Dos semanas que se avecinan ahora sin Liga podían haberse hecho muy largas para afrontarlas sin ninguna victoria en el casillero después de tres partidos. Por si fuera poco los de JIM recuperaron estilo tras el mal partido en El Madrigal y gozaron de ocasiones de sobra para que el resultado hubiera sido más abultado.

 

Los primeros minutos comenzaron con los dos equipos algo dubitativos, hasta que el Valladolid agarró definitivamente la sartén por el mango y se hizo con el juego. Como no podía ser de otra manera, las oportunidades fueron llegando, pese a que ninguna tendría premio en los primeros 45 minutos.

 

Rukavina y Óscar estuvieron especialmente activos en esta faceta, por ejemplo en un pase del primero que dejó a Guerra completamente solo ante Moyá. Al delantero terminó por hacérsele la portería muy pequeña, o más bien el portero muy grande. La cuestión es que la oportunidad no terminó en gol.

 

Cerca estuvo también Marc Valiente de convertir el que hubiera sido el gol del siglo en Zorrilla en un córner. La puso el propio Guerra desde la derecha para que el central, pasado de frenada, intentara un remate de espuela haciendo el escorpión para que se acabara yendo por encima de la portería. El gol no llegaba.

 

¿Y el Getafe? Desaparecido en combate. Alguna contra peligrosa que acababa en la mayoría de casos con un mal golpeo de Pedro León –bastante pitado por la grada- o de Diego Castro y poco más. El equipo de Luis García demostraba una vez más porque no había llevarse el gato al agua en los dos primeros partidos.

 

Llegó entonces el descanso en el peor momento para el Valladolid, más que nada porque el gol se mascaba en el ambiente, pero Undiano Mallenco señaló el camino de los vestuarios antes de que el Pucela pudiera trasformar su buena voluntad en una diana.

 

Pero todo lo que no había conseguido meter el Valladolid en la primera parte se vio recompensado nada más comenzar la segunda. Los dos equipos volvieron al terreno de juego igual que se habían ido, con las mismas sensaciones, y fue entonces cuando el Pucela forzó el córner recién cuando tan solo se llevaba un minuto de segunda mitad.

 

Omar marcó la jugada levantando las dos manos, puso el centro al corazón del área y el balón rebotó en primera instancia del primer al segundo palo, tocado por un defensor desorientado. Ahí estaba Marc Valiente, listo como un perro para cazarlo y superar, por fin, a Moyá. Los fuegos artificiales con motivo de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo que justo saltaron dos minutos después del gol junto al estadio parecían celebrar lo que acabarían siendo los tres primeros puntos del Pucela.

 

El resto del partido, prácticamente toda la segunda parte, fue un quiero y no puedo del Getafe. Los de Luis García, pese a contar con nombres consolidados en la plantilla, puede terminar la temporada sufriendo si no mejora con urgencia las transiciones de defensa a ataque, lentas como tortugas.

 

Mientras, los de Juan Ignacio Martínez se gustaban y al mismo tiempo  buscaban consolidar la ventaja. Óscar a punto estuvo de hacerlo pero se encontró con Moyá, mismo problema que tuvo Bergdich unos minutos después. El salmantino conseguiría romper la red  tejida por el portero, pero su gol, probablemente legal, se lo quitó el asistente de Undiano Mallenco por un fuera de juego que de ser, lo fue por milímetros.

 

El público, desesperado tras dos semanas de no ver ganar a su equipo, sí cumplió su papel cuando se llegó a una emocionante recta final del encuentro, más por lo ajustado del marcador que por que el Getafe diera sensación de poder empatar.

 

Al final el Pucela se llevó los tres primeros puntos de la temporada para poder descansar con tranquilidad el próximo fin de semana, que no habrá Liga. Sí se jugará el próximo viernes el Ciudad de Valladolid, pero ese será otro tema que, ya sin nervios, se afrontará a partir del lunes.

Noticias relacionadas