A la espera de nueva Ordenanza de Limpieza en Valladolid antes de acabar la legislatura

Algunas fiestas en la zona de las Moreras suelen dejar todo lleno de basura. TRIBUNA

La concejal de Medio Ambiente, María Sánchez, asegura que el Reglamento Municipal “necesita una renovación”, ya que está “algo obsoleto” desde su creación en 1993.

Son muchas las quejas que recibe el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, cada vez que tiene algún encuentro con los vecinos de la ciudad para que estos le comenten sus problemas. No es algo nuevo. El anterior edil, Javier León de la Riva, también se encontraba en la tesitura a la hora de darse baños de masas con sus ciudadanos. Pero la cuestión es que a ambos les gusta presumir de lo limpia que está siempre Valladolid, y probablemente lo esté, pese a las protestas puntuales de algún que otro residente. En todo caso, está claro que nunca sobra una vuelta de tuerca.

 

¿Y cómo se pretende dar esta? Sencillo. Lógicamente todo debería pasar por la Concejalía de Medio Ambiente en el Ayuntamiento, encargada de gestionar todos los temas de limpieza en la ciudad, comenzando por los contenedores de basura y papeleras y terminando por el cuidado de los jardines y zonas verdes. A día de hoy los ciudadanos deben atenerse al llamado Reglamento Municipal de limpieza, recogida y eliminación de residuos sólidos urbanos, un completo informe... que se creó en 1993.

 

“Es un Reglamento Municipal que está obsoleto, lleva desde 1993 y son ya muchos años”, explica la propia concejala, María Sánchez. “Hay cosas que hay que cambiar porque ya no tienen mucho sentido en la actualidad”, sigue, en referencia a la evolución que ha tenido la sociedad en más de veinte años, que se dice pronto. Eso sí, bien ha que decir que este Reglamento tuvo una pequeña revisión a finales de 1997, de manera que se aprobaron ligeros cambios a comienzos de 1998. Insuficientes para el panorama actual.

 

Dicho lo cual, Sánchez ya tiene en mente darle una vuelta. “Se trata de concienciar al ciudadano, no de imponerle. Muchas sanciones están desactualizadas”, hace ver la concejal, quien por cierto resalta también el hecho de que algunas de estas multas están hasta catalogadas en pesetas, lo que viene a demostrar su antigüedad. Ahora la pregunta es evidente. ¿Para cuándo?

 

“Esperamos poder crear una nueva ordenanza antes del final de la legislatura, por ahora se trata de un proyecto para más adelante, quizá para una vez haya pasado el ecuador de esta”, explica Sánchez, de manera que no se trata de un tema urgente, ya que pese a su antigüedad esta sigue teniendo vigencia y no es preocupante su situación.

 

PUNTOS DE LIMPIEZA

 

Así las cosas, no hay más que echar un vistazo al documento medioambiental para comprobar que, pese a que sean cosas que vemos día sí y día también, hay muchos detalles por los que el Ayuntamiento de Valladolid podría sancionar a ciertos infractores, tanto a nivel particular como comercial, con gran variedad de sanciones.

 

Por ejemplo arrojar desperdicios en la vía pública, no mantener en permanente estado de limpieza las diferentes partes de los inmuebles que sean visibles desde la vía pública o dejar en la vía pública residuos procedentes de la limpieza de escaparates, puertas o toldos –esto último para los comercios, lógicamente-, pueden acabar con multas de hasta 5.000 pesetas –véase 30 euros- ya que son infracciones leves. Pero otras como cambiar el aceite y otros líquidos a los vehículos en la vía pública o en espacios libres públicos o el colocar carteles en lugares no permitidos, realizar inscripciones o pintadas ya son graves y por tanto pueden llegar a sancionarse con ‘recetas’ desde los 30 euros a los 60.

 

Por último estarían las muy graves, que supondrían el desembolso desde 60 a 90 euros, y que registran posibilidades tales como no facilitar al Ayuntamiento información sobre el origen, cantidad y características de los residuos que puedan producir problemas en su manipulación o no retirar los contenedores de obras u otros especiales en el plazo establecido. Casos que, por otra parte, no suelen darse muy a menudo. Pronto, todas estas sanciones tendrán una vuelta de tuerca.