780 personas acompañan a los 10.279 escolares de CyL en las rutas de transporte

La provincia de Ávila cuenta con 43 rutas y 44 acompañantes.

 La legislación nacional establece como obligación la presencia de una persona mayor de edad, distinta del conductor, encargada del cuidado de los menores en los transportes públicos cuando, al menos, el 50 por ciento de los viajeros tengan menos de 12 años.

 

   De esta forma, la Junta amplió el nivel de cobertura de la norma estatal, y desde 2004 acordó la obligación de contar con la presencia de un acompañante, siempre que el transporte se realice en vehículos de más de 7 plazas con alumnos menores de 12 años.

 

   En aplicación de la normativa autonómica, todas las rutas de Infantil, Primaria y Educación Especial llevan, al menos, un acompañante en el transporte escolar, salvo que la ruta se realice en un vehículo que tenga menos de siete plazas.

 

   Sin embargo, la Consejería de Educación, con la finalidad de "mejorar" la seguridad en el transporte, ha autorizado "con carácter excepcional" un segundo acompañante en dichas rutas o bien un acompañante en autobuses que transportan alumnos de edades superiores a los 12 años.

 

   Asimismo, y cuando las circunstancias lo aconsejan, se autoriza la presencia de un acompañante en vehículos de menos de siete plazas.

 

   Así, la provincia de Ávila cuenta con 43 rutas y 44 acompañantes; Burgos, 124 rutas y 127 acompañantes; León, 146 rutas y otros tantos acompañantes; Palencia, 80 rutas y acompañanates; Salamanca, 88 rutas y 90 acompañantes; Segovia, 71 rutas y 72 acompañantes; Soria, 45 rutas y acompañanates; Valladolid, 63 rutas y 73 acompañantes y Zamora, 102 rutas y 103 acompañantes.

 

   El acompañante de transporte escolar debe ser una persona mayor de edad, distinta del conductor, que se encarga de ayudar en la subida y bajada de los alumnos, especialmente de aquellos que presenten déficit de movilidad; recoger y acompañar a los estudiantes desde y hasta el interior del recinto escolar; y asegurar el cumplimiento de las normas de uso y utilización del vehículo por parte de los escolares.

 

   Asimismo, vigila que ningún alumno juegue cerca del vehículo; controla que la subida y bajada del autobús se haga por la puerta delantera sin que ningún estudiante se quede alrededor del autobús; comprueba que, cuando haya cinturones de seguridad, el alumno se los abroche correctamente; y vigila que los alumnos permanezcan sentados durante todo el viaje, hasta que el vehículo no se haya detenido completamente, y que hayan colocado sus mochilas y otros bultos debajo de los asientos.

 

   Finalmente, los acompañantes deben velar por la seguridad de los alumnos en el caso de que por alguna circunstancia tuvieran que bajar del autobús, reuniéndoles en un sitio seguro y a una distancia prudencial del mismo para eludir los posibles peligros que surjan por las maniobras de los vehículos.

 

   Además, en las rutas en las que se transportan estudiantes de Educación Especial el monitor de transporte tiene la categoría de ayudante técnico educativo.