6 de cada 10 ciudadanos no sabe lo que paga por su seguro de vida

El Libro Blanco sobre “La protección familiar en España y el Seguro de Vida”, presentado hoy en Valladolid, sitúa a España a la cola de Europa en seguros de vida-riesgo como medida de protección familiar.

El 43,4% de los hogares de Castilla y León cuenta con un seguro de vida que les ayude a recomponer la economía familiar en caso de que fallezca o quede inválida alguna de las personas que aportan el grueso de los ingresos al hogar. Este dato es ligeramente superior a la media del conjunto de España, que indica que el 42% de las familias disponen de una póliza de este tipo. El 26,7% de los entrevistados en Castilla y León -en España el 25,3%- dispone de un seguro de vida-riesgo open market, es decir, sin vincular a ningún producto financiero, como una hipoteca o préstamo. Estos datos se recogen en el Libro Blanco sobre “La protección familiar en España y el seguro de vida”, presentado hoy en Valladolid y elaborado por el Instituto de estudios sociológicos Análisis e Investigación junto con la Universidad Rey Juan Carlos y en colaboración con Banco Santander.


El Estudio analiza hasta qué punto las familias son conscientes de los riesgos económicos que se derivan de un fallecimiento o invalidez en el hogar y el nivel de protección de que gozan para hacer frente a estos supuestos. Es significativo que un porcentaje muy alto de castellano-leoneses, el 74,1%, desconoce qué prestación social correspondería a su familia si fallecieran o quedaran incapacitados, lo que indica un mayor conocimiento que en el resto de España, donde ocho de cada diez ciudadanos (79,5%) ignoran la pensión que recibirían si sucediera una de estas tragedias.


En el estudio se han empleado diversas técnicas que garantizan un diagnóstico exhaustivo, como un Desk Research a nivel internacional, dos Focus Group que han orientado el cuestionario para una Macro Encuesta a la población, con una muestra de 2.112 casos, y las opiniones aportadas por 130 expertos de todas las Comunidades Autónomas, en el marco de 17 Mesas Redondas celebradas a puerta cerrada, como la que tuvo lugar en Valladolid.


La paradoja: el castellano-leonés, preocupado por su familia pero desconocedor de soluciones
La protección familiar se sitúa como una de las preocupaciones de primera magnitud para el conjunto de la sociedad castellano-leonesa. Así, en la investigación se revelan datos como que “el no poder hacer frente a los gastos en el futuro” es para siete de cada diez ciudadanos encuestados la principal preocupación en relación a su familia y el 96%, considera muy importante planificar y tener cubierto su futuro económico y el de los suyos.


En Castilla y León, como en el resto de España, hay un alto grado de desconocimiento de las opciones disponibles para proteger económicamente a la familia ante un hecho imprevisto como la muerte o invalidez de uno de los miembros que aportan ingresos al hogar. El 46% de las personas entrevistadas en esta comunidad autónoma son incapaces de mencionar de forma espontánea ninguna medida para asegurar económicamente su futuro y el de sus familiares, frente al 43,8% de españoles que no saben sugerir una solución.


Sólo un 12,7% de los castellano-leoneses encuestados en el Estudio sugiere espontáneamente el seguro de vida como fórmula de protección familiar (frente al 11,8% de la media nacional). La adquisición de un plan de pensiones es la opción más citada, con un 26,7% de menciones de los encuestados, dato ligeramente por debajo de la media nacional (27,4%). Ahorrar y encontrar un empleo (ambas citadas por el 8% de los encuestados) son otras medidas que los castellano-leoneses destacan como vías para garantizar el futuro económico del hogar.


La intención de contratar depósitos bancarios y fondos de inversión, en Castilla-León, por encima de la media nacional
La comunidad autónoma donde, según el estudio, mayor porcentaje de la población dispone de un seguro de vida sería Canarias (47,6%), seguida muy de cerca por Cataluña (47,5%). Aragón (46,6%), La Rioja (46%), Asturias (45%), Baleares (44,1%) y Galicia (43,6%) siguen en el ranking, ocupando Castilla y León el octavo puesto (43,4%). Extremadura (34%) sería la comunidad con menor índice de contratación de seguros de vida, precedida de Madrid (38%) y Castilla La Mancha (38,4%).


Aunque como ya se ha mencionado, la contratación de seguros de vida está en Castilla y León ligeramente por encima de la media nacional, los ciudadanos de esta comunidad, mayores de 25 años, que no disponen todavía de una póliza de este tipo muestran menor intención que la media nacional a suscribirlo en los próximos meses: un 8,7% frente al 10,2%. En ese sentido, en la comunidad autónoma se prefiere apostar por la inversión inmobiliaria (13,3% de los encuestados aseguran que tomarán esta medida en los próximos 2 meses) y los planes de pensiones (10%) como medida para asegurar el futuro. Es significativo que en Castilla y León, respecto al conjunto del Estado, aumenta el interés por los depósitos bancarios (10,7% frente al 8,2% de la encuesta general) y por los fondos de inversión (6,7% frente al 5,9%).


Los castellano-leoneses dan un aprobado raspado a los seguros de vida
Los castellano-leoneses, al igual que el resto de los españoles, valoran con un aprobado raspado (un 5,22 en una escala del 1 al 10, frente al 5,62 del conjunto nacional) los seguros de vida como medida para garantizar su bienestar económico. La imagen que se tiene de estos productos no es demasiado positiva: sólo uno de cada cuatro entrevistados en la región (28,7%) considera que es un producto por el que merece la pena pagar y apenas uno de cada tres (36%) lo considera como “una buena inversión”. De los que no tienen contratado uno, un 34,1% asegura que no suscribiría una póliza de este tipo “bajo ninguna circunstancia”, el porcentaje más alto de toda España de personas que declaran que nunca se plantearían tener esta medida de protección familiar.


De este modo, la percepción negativa que se tiene del seguro de vida-riesgo pesa más en Castilla y León que en el conjunto de España como factor que impide la contratación de seguros de vida: un 25,6% asegura que “no le encuentra utilidad o no lo necesita” (un 22,9% es la media nacional). En cambio, tiene menos importancia la barrera económica: el 25,6% de los que no tienen seguro de vida no lo han suscrito porque no pueden permitírselo económicamente (frente al 36,4% de la encuesta total), si bien el estudio demuestra que la mayoría de los ciudadanos desconoce el precio real del seguro de vida-riesgo. Los expertos consultados en Castilla y León apuntan que en la comunidad autónoma el seguro de vida-riesgo “se percibe más como un gasto que como una inversión para garantizar la tranquilidad familiar, prefiriéndose optar por el ahorro y el patrimonio inmobiliario como fórmulas de prevención”.


Según se detalla en el Estudio, a la hora de plantearse la contratación de un seguro de vida-riesgo entran en juego además otros factores. Por un lado, influye la cobertura de la Seguridad Social y las prestaciones públicas (salud, viudedad, orfandad y jubilación), que hace que los seguros de vida-riesgo no sean considerados imprescindibles para los ciudadanos con niveles salariales más bajos. Por otro, los ciudadanos se quejan de falta de especialización en los canales de venta y de dificultad en la comprensión de los términos de la póliza, por lo que se demanda una mayor claridad en el lenguaje de estos contratos.


En ese sentido, las cualidades que más valoran los castellano-leoneses de los vendedores de seguros de vida son: que sean capaces de recomendarles un seguro de vida adecuado específicamente a sus necesidades (así lo afirma el 52% de los encuestados), su especialización en el sector (23,3%); y recibir una atención y un seguimiento personalizados (17,3%). Todo ello es más valorado que el hecho de que se les ofrezca el seguro de vida más barato del mercado, algo que sólo indica el 6% de los entrevistados en Castilla y León.


España, a la cola en la contratación de seguros de vida-riesgo y ahorro
Los datos derivados del Desk Research, concretamente de Sigma (‘El seguro mundial en 2011’. Mayo de 2012), apuntan a que España se encuentra a la cola en el ranking de contratación de seguros de vida (incluyendo los de vida y ahorro). En términos de volumen de primas per cápita apenas supera los 1.200 dólares, frente a otros países, como Francia, con 1.800 dólares, Alemania, con 1.900 dólares, o los Países Bajos, con más de 4.000 dólares. Así, España sólo estaría por delante de países como Portugal, Chipre, Islandia, Malta o Grecia.


La renta per cápita española, inferior a la media europea, se traduce en un menor poder adquisitivo y en una menor capacidad de contratación de seguros de vida. Según mostró el informe Customers for Life, publicado por Swiss Re a partir de datos de 2010, se confirma que hay un exceso de confianza de los españoles en la protección del Estado para suplir la fuente de ingresos perdida en caso de fallecimiento o invalidez, infravalorando la necesidad de un seguro de vida privado complementario que llegue a cubrir adecuadamente estas contingencias. Y en esta misma dirección se han manifestado los diferentes expertos que han participado en las 17 Mesas Redondas celebradas en las comunidades autónomas.
Según el Desk Research (Fuente ICEA: ‘El seguro de vida. Estadística a diciembre. Año 2012’. Febrero 2013), en la última década, los seguros de vida (riesgo + ahorro) han tenido una mayor penetración en España, diferenciándose 3 etapas: En 2008 y 2009 se produce un estancamiento en el volumen de primas, 2.573 y 2.535 millones de euros respectivamente-; en 2010 crecen un 10% situándose en 2.747 millones de euros; y en 2011 comienza a decaer el volumen contratado, alcanzándose en 2013 las mismas cifras de 2008.


Desconocimiento: 6 de cada 10 ciudadanos no sabe precisar lo que paga por su seguro de vida
Es significativo señalar el profundo desconocimiento de las personas que declaran tener contratado un seguro de vida “open market”. La mayoría, un 60%, no tiene presencia mental del importe que paga por el seguro, un 20 por ciento no sabe precisar la compañía con la que lo tiene contratado, y ese mismo porcentaje no pudo detallar la cuantía del capital que obtendría su familia en caso de producirse el siniestro.