35,5 años de carcel para los cinco acusados de importar 'coca' de Sudamérica

La Audiencia de Valladolid ha impuesto un conjunto de penas que suman treinta y cinco años y medio de cárcel y multas por importe de 11.800.000 euros, frente a los 54 años y 30 millones solicitados, a los cinco detenidos en 2012 en la 'Operación Suitcase', un nigeriano, tres vallisoletanos y una joven de origen rumano.

En su sentencia, la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial considera a los cinco detenidos autores de un delito de tráfico de drogas, en la modalidad de notoria importancia y de las que causan grave daño a la salud, aunque no considera probado que integraran un grupo organizado o una red criminal, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Así, acuerda imponer las penas más elevadas, en concreto 8 años de privación de libertad y multas de 3 millones, a Goodnews G.M.C. y Sergio S. del C, a los que otorga un mayor grado de participación en los hechos, mientras que el resto de procesados, Juan Luis A.P, Mihaela A.C, quien fuera novia de Sergio, y la joven Sara M, han sido condenados a 6,5 años y multas en el caso de los dos primeros de 2.400.000 euros y de 1.000.000 en el de la tercera acusada.

 

El fiscal había solicitado para Goodnews 14 años de cárcel y multa de 10 millones por considerar que era el cerebro de una organización que dirigía desde San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde residía, y para la que, en un escalafón inferior, contaba con la colaboración del resto de imputados, los vallisoletanos Sergio S. del C. ('Cara Perro'), Juan Luis A.P. ('Carpita') y Sara M. y la rumana Mihaela A.C. ('Eva'), que se exponían a condenas de diez años y cinco millones de multa.

 

La investigación se inició en mayo de 2012, cuando agentes del Grupo de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial de Valladolid tuvieron conocimiento de que en esta ciudad se había asentado supuestamente un grupo de personas, dirigida por una persona afincada en Madrid, dedicada a la captación de correos para traer droga de países suramericanos a cambio de una cuantía económica que rondaba los mil euros.

 

La ramificación asentada en Valladolid se componía de tres personas, Sergio S, Juan Luis A. y la novia del primero, Mihaela, quienes iban captando a jóvenes de buena presencia a los cuales les proponían el viaje. Aquellos que aceptaban las condiciones, eran provistos de pasaporte, billetes de avión y dinero para permanecer en el país de destino durante una semana, tras el cual regresaban con droga bajo la promesa de recibir unos 4.000 euros.

 

La organización estaba creciendo tan rápidamente que en un mes la cúpula de Valladolid, encargada de la captación, pasó a integrarla otra persona más, Sara R.M.

 

Durante los meses que duró la investigación los agentes fueron descubriendo a personas que iba captando la organización y que realizaban viajes a países de Suramérica, (Perú, Brasil, Venezuela y Argentina), donde una vez que llegaban allí, una persona de la organización contactaba con ellos y transcurridos unos días le facilitaban una maleta con ropa preparada para que volviera a España, entregándole el billete de vuelta.

 

SUERTE DISPAR DE LOS CORREOS

 

Durante los cuatro meses que duró la operación, las personas que fueron detectadas como correos o 'mulas' sufrieron toda clase de suerte, hasta el punto de que los más "afortunados", según la policía, fueron detenidos en controles realizados por los agentes del Aeropuerto de Barajas, previo aviso del Grupo de Estupefacientes, mientras que otro fue detenido en Venezuela junto con tres policías de la Guardia Nacional y otro correo, al llegar a Argentina, fue asaltado y le fue sustraído todo lo que llevaba, por lo que fue abandonado a su suerte por la organización.

 

Fruto de la operación policial, los funcionarios actuantes interceptaron a distintos correos una vez llegados a España procedentes de Lima (Perú) y Caracas (Venezuela) y se incautaron en territorio nacional de casi 20 kilos de cocaína valorados en cerca de dos millones de euros en su venta por gramos. Además, otros casi 11 kilos fueron interceptados en Venezuela y Holanda con un valor de 6,3 millones.

 

Además de ir deteniendo paulatinamente desde el mes de abril a los diferentes correos que ejercían las funciones de 'mulas', los agentes encargados de la investigación fueron realizando gestiones con la finalidad de acumular indicios contra los principales componentes de la organización.

 

Así, a principios del mes de agosto, y a la vista de las detenciones que se habían practicado de las 'mulas' por parte de los agentes de la Comisaría del Aeropuerto de Barajas, la pareja que captaba en Valladolid decidió darse a la fuga y se desplazó hasta Madrid con la finalidad de comprar un billete para Rumanía y desaparecer.

 

Sin embargo, ambos fueron detenidos por los agentes del Grupo en Villavieja (Valladolid), momento en el que los agentes comprobaron que el varón tenía vigente un ingreso en prisión por un año por delitos contra el patrimonio. Posteriormente, la policía detuvo a otro varón que formaba parte de la captación.

 

A la vista de las detenciones, la organización cambió el 'modus operandi' y varió las rutas. Además, los detenidos habían proporcionado unos días antes otro correo humano, el cual vendría desde Brasil hasta Holanda, donde sería esperado por el cabecilla, afincado en Madrid, para hacerse cargo de la droga.

 

En esta ocasión se requirió la colaboración de la Policía Holandesa, a través de la cooperación internacional, lo que permitió detener el día 19 de agosto en el Aeropuerto de Schiphol a un varón que transportaba cuatro kilos y medio de cocaína. Al día siguiente se efectuaban las detenciones del cabecilla en Madrid cuando salía de su domicilio en San Sebastián de los Reyes y de la cuarta integrante de la red de captación en Valladolid.