10-22: El Quesos adelanta las campanadas en Italia

Un impecable partido en delantera y la seriedad colectiva permite al VRAC conseguir su primer triunfo europeo lejos de Pepe Rojo y la segunda victoria consecutiva en la competición continental.

Al VRAC le costó creérselo frente al Timisoara, ni dudó contra el Kituro y ante el Mogliano, en tierras italianas, demostró no ser un equipo más en la EPCR Qualifying Competition. De hecho, el VRAC mantiene intactas sus opciones de clasificación. Europa ha pasado de ser una utopía a ser una realidad. La representación del rugby español está en buenas manos. Quedó claro en Italia.

 

El Quesos tuvo, para empezar, personalidad. Hizo su partido sin pensar en el rival. Y de ahí que en el minuto 5 consiguiese adelantarse en el marcador, anotando los primeros puntos y dando un golpe moral al partido avisando de que iba muy en serio. Básicamente, de que no había ido de vacaciones a Mogliano y que lo que quería era la victoria. Una buena acción del portugués Nuno Penha con el pie, buscando un globo que consiguió recepcionar Pedro de la Lastra, acabó con el marbellí ensayando y Griffiths colando entre palos el oval para sumar los siete primeros puntos del partido. 

 

La melé se mantenía igualada, como la touch, sin un dominador claro y con el encuentro abierto. Los locales se sentían cómodos buscando el juego a la mano, pero el VRAC encontró en su delantera un arma poderosa que terminó por ser decisiva para llevarse la victoria. El Quesos apretaba y conseguía un castigo que Griffiths hacía bueno y que ponía el 0-10 en el marcador del Stadio Maurizio Quaggia. 

 

Mogliano respondió por medio de una patada de Alessandro Onori que metía a los de Venetto en el partido. Más todavía con su primer ensayo, obra de Luca Esperandio, ratificado por Onori, y que ponía las tablas. Parecía que así se llegaría al descanso, pero el VRAC se resistió a perder la ventaja que había tenido durante toda la primera parte. Una buena carrera de Fede Castiglioni desde la veintidós, zafándose de varios rivales y sobre la línea lateral, puso el 10-15 con el que se llegaba al descanso y que hacía justicia a lo visto en los primeros 40 minutos.

 

El partido se igualó tras el intermedio. Mogliano insistía a la mano, pero no fijaba, y el VRAC se esforzaba en los placajes para evitar males mayores. Un castigo para cada uno de los equipos, ambos sin transfomar, dejaban todo por decidir alcanzado el ecuador del segundo tiempo. Los valllisoletanos volvieron a la carga en delantera, con dinamismo, y gracias a ello Gavidi colocó el 10-22, inamovible hasta el pitido final.

 

Con este triunfo, y el del Timisoara frente al Fiamme Oro, el VRAC Quesos Entrepinares depende de sí mismo para conseguir la clasificación en el último partido de la fase de grupos en Portugal que supondría, a la vez, levantar una vez más la Copa Ibérica. Es la segunda vez en la historia del rugby que un equipo español gana como vistante en competición continental.