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Un salmantino en Brasil

Alberto Orfao
Blog de Alberto Orfao.

De Salamanca a Brasil

Comienzo un nuevo curso a casi 8.100 kilómetros de distancia de Salamanca, en la ciudad brasileña de Río de Janeiro. Se trata de una ciudad conocida por todos, al menos en sus estereotipos. Rara es la persona que nunca ha oído hablar de Copacabana, del "cristo ese que está encima de una montaña" o de la samba. Se trata de una ciudad, de un país, que a pesar de la distancia y de las diferencias presenta muchas características que se asemejan con el nuestro, aunque las cosas no son para nada iguales.

Pero hay que reconocerlo. Parece que, últimamente, Brasil está de moda. El gran gigante sudamericano ha crecido espectacularmente en los últimos años, convirtiéndose en la sexta economía mundial según el tamaño de su PIB. Superando, precisamente, al Reino Unido; su antecesor en la celebración de los Juegos Olímpicos. Casi 5 millones y medio de personas visitaron el país como turistas en 2011 y el número no deja de crecer a más de un 5% anual.

Al mismo tiempo, los brasileños, ayudados de su moneda (el Real), comienzan a visitar cada vez más otros países y cruzan el charco con mayor frecuencia. El turismo de brasileños en España aumentó un 49% en 2011, y todo ello a pesar de las (para muchos estúpidas) restricciones diplomáticas que nuestro país impone a los habitantes de una de las mayores economías del mundo.

Claro que, no todo son buenas noticias. En este apogeo por lo brasileño se han pasado por alto muchos factores estructurales del país que hacen que deje de ser tan idílico. La falta de buenas estructuras de comunicación y transporte, la continua violencia que se percibe en varios puntos del país e, incluso, el alto desempleo de algunas regiones, especialmente del noroeste del país, dibujan un estado muy rico pero con mucho todavía por hacer.

A pesar de todo ello la crisis ha empujado a muchos españoles a aventurarse en un territorio casi desconocido y con diferencias en muchas ocasiones insalvables. La inmigración española hacia Brasil ha aumentado un 25% en los últimos cuatro años y la colonia de españoles casi alcanza las 130.000 personas. El idioma suele ser un problema, aunque pocos lo reconozcan, pero también lo son la gran cantidad de trabas burocráticas con las que el país brasileño trata de protegerse, aunque no siempre funcionen.

Para todos estos españoles que pueden estar planteándose la posibilidad de buscar opciones de empleo en Brasil, para aquellos que nunca se atrevieron a realizar un viaje tan largo hacia una tierra desconocida por miedo a su seguridad o cualquier otro motivo, o simplemente para aquellos a los que les gustaría conocer algo más de una cultura llena de contrastes y de diversidad, trataré de, cada semana, incluir alguna porción de la vida carioca en sus casas y, por ende, de la vida brasileña en general.

Me conformaría con que, pasado un año, para al menos una o dos personas, Brasil fuera algo más que Copacabana, el carnaval o el Amazonas y tuviera algo más de fruta -que hay mucha y de mucha variedad-, de profesionales y empresas innovadoras o de, incluso, literatura o cine brasileño.

Alberto Órfão
Twitter: @a_orfao

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