Antoniocasassilueta copia original

Tras los Cristales

Antonio Casas
@casassimon

Hacia un país laico

"...es necesario que la iglesia no intervenga en la vida de la gente, que la iglesia no decida cuando sí o cuando no una mujer puede ser madre, sobre la dignidad de una persona a la hora de morir en paz o con quien puedo no casarme".

No me vale la excusa de que la religión católica fundamenta gran parte de nuestro sentido histórico y cultural, aunque así lo sea, porque en la mayoría de las ocasiones esta (hasta ahora) indisoluble relación, nos ha traído más por el camino del atraso que por el del progreso. La Iglesia Católica siempre ha supuesto un freno, históricamente, para el progreso de la sociedad española desde hace siglos. 

 

Tampoco me vale la excusa de que la mayoría de españoles son católicos, siempre una verdad a medias, que no justifica el sinfín de privilegios con los que cuenta la jerarquía católica. No es lo mismo creer en Dios, que aceptar a la iglesia como interlocutor entre éste y la fe que cada uno profese.

 

Y ni siquiera la excusa de que esos beneficios (fundamentalmente económicos) se justifican en la acción altruista y humanitaria de la Iglesia, porque Cáritas, la parte que se dedica a la atención de quienes más lo necesitan, recibe subvención pública como cualquier otra ONG por medio de la partida para fines sociales. Y que conste que considero esta obra como muy loable y que se debe seguir financiando.

 

Pero bajo este paraguas no se puede esconder el cúmulo de privilegios con que cuenta esta confesión religiosa. Para empezar el de mantener económicamente a una auténtica legión de liberados eclesiásticos. La iglesia es la única institución que se puede permitir el lujo de mantener uno en cada pueblo, además de miles de profesores de religión que cobran del Estado y que este no tiene capacidad alguna para elegir, y que la jerarquía cuenta con la bula para poner o quitar según su conveniencia.

 

La iglesia utiliza las aulas de los centros educativos para impartir su doctrina, como hemos dicho antes pagada por el estado, y no contentos con eso, el PP legisla para que esa doctrina y su “estudio” puedan tener valor curricular a la hora de acceder a una beca de estudios o para mejorar el expediente académico.

 

Un país avanzado y laico que respete, como no podía ser de otra manera, las creencias religiosas de todos sus ciudadanos y ciudadanas no puede permitirse seguir supeditando muchos aspectos de la vida pública a una confesión religiosa. No podemos seguir celebrando con una misa cualquier evento civil, o necesitando la bendición de un cura para la inauguración de un consultorio médico o de un obispo para una obra mayor como pueda ser un aeropuerto aunque no tenga aviones.

 

Por todo eso, porque no es propio de una sociedad moderna, no nos podemos seguir encargando del sostenimiento de la jerarquía católica, y es necesario revisar los acuerdos con la Santa Sede para que esta se autofinancie como cualquier otra religión presente en nuestro país y que estas sean vividas en la esfera privada.

 

Además, es necesario que la iglesia no intervenga en la vida de la gente, que la iglesia no decida cuando sí o cuando no una mujer puede ser madre, sobre la dignidad de una persona a la hora de morir en paz o con quien puedo no casarme. La religión seguirá estando entre nosotros, libremente, como cada uno quiera vivirla, pero esta no debe interferir en lo que nunca debía haber interferido y que hace tiempo que debía haber dejado de hacerlo. 

 

@casassimon

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: