Fernando sanchez original

Territorio Pyme

Fernando Sánchez Salinero
Empresas al borde de un ataque de nervios

Una película para cambiar la vida y entender qué es un paradigma empresarial

Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios (Confucio).A veces te pasas media vida tratando de explicar algo y viene el destino y te invita al cine. Al salir dices, !leches! Lo puede decir más alto, pero no más claro (que si no, no se ve en el cine ;-) Si después de ver esta película no se abre tu cerebro y comprendes que todo va a cambiar y que nunca las empresas serán como antes, entonces Brad Pitt no merecerá los premios que le han dado.

La película de la que hablo es €œMoneyball: rompiendo las reglas€. Para quien no la haya visto le animo a que la vaya a ver cuanto antes, y luego se dé un paseo solo, por algún lugar lleno de naturaleza donde pueda sentarse y reflexionar sobre todo lo que hemos vivido en nuestra vida profesional. El tráiler es http://www.youtube.com/watch?v=IwMZ5HnDYsc

Cuenta la historia de Billy Beane, que fue Manager General del equipo Oakland Athletics de Baseball, y de cómo, con un presupuesto ridículo, consiguió la mejor racha de victorias de la historia del baseball americano.

Se basó en cambiar de paradigma en la gestión de un club deportivo, pasando de analizar en base a criterios tradicionales de lo que €œsiempre se ha hecho as퀝 a introducir un nuevo método, en este caso mediciones de resultados de aspectos que ellos buscaban. Pasaron de fichar con ojos de aficionado a preguntarse qué necesitaban y buscar al margen de opiniones basados sólo en el rendimiento medible. Por poner un ejemplo del fútbol: si necesitaran alguien que robara balones, se olvidaban de futbolistas con buen cartel que también robara balones, para fichar a alguno, aún de segunda división que tuviera un porcentaje de robos de balón muy alto, sabiendo que el resto ya lo aportaba el resto de los equipos.

Creo que lo de menos es si el método era mejor o peor, sino que se dio cuenta, gracias a un ayudante que contrató, que se le estaba escapando una parte de la realidad, y que si la tenía en cuenta, conseguiría resultados inimaginables.

Por supuesto, ya lo habéis adivinado, se tuvo que enfrentar a todo el mundo y tomar decisiones en completa soledad e incomprensión, que es el peor desierto en el que te puedes perder cuando estás buscando agua para sobrevivir profesionalmente.

!Cómo admiro a los valientes que se arrancan las vendas de sus creencias para ver lo que realmente está ocurriendo! !Qué doloroso suele ser! Te están esperando todos para cubrirte a collejas y decirte que ya está todo inventado: la competencia, los trabajadores, los compañeros, incluso casi toda tu familia€Ś

Esperan con avidez tu fracaso porque avala completamente que ellos no intenten nada. Para los cobardes no hay peor noticia que el éxito de un hombre normal. Les desnuda. Y les encanta la frase: yo no lo voy a intentar ya ves como le fue a fulano€Ś y entonces se ensanchan hasta coger la misma forma del sofá donde están sentados.

Hay una frase genial del propietario de los Red Sox de Boston (su brevísima aparición no tiene desperdicio) cuando le explica lo que ha conseguido, y le advierte que el primero que trata de romper un muro termina sangrando. Que todos aquellos que, una vez visto el éxito de su sistema, no estén deshaciendo sus equipos para construirlos bajo esos parámetros, sencillamente son unos dinosaurios; que muchos no lo harán porque sentirán el miedo que les genera la inseguridad de saber que se hayan ante el final de un mundo que dominaban, y están frente a otro donde no saben el papel que van a ocupar.

Los Red Sox usando ese conocimiento cambiaron el método y a los dos años ganaron la liga.

Hoy en día sus métodos son aceptados globalmente y su equipo vuelve a ser uno más, porque esas armas ya las tienen todos. Muchos se quedarían por el camino. Se renovaría toda una generación de profesionales que vivían del baseball, pero lo maravilloso es que esto lo provocó un valiente, un visionario.

Deberíamos levantarnos cada mañana y abrir nuestra mente para tratar de ver lo nuevo que la vida nos está exigiendo. Cerrar los ojos no soluciona nada, simplemente te hace que no veas el palo que te golpea en las costillas. Abrirlos, al principio, da pánico, uno se pregunta: ÂżCuál será el siguiente paso? ÂżQué ocurrirá?

Si quieres sobrevivir, prepárate para que nadie te entienda, para que todo el mundo, armado con los argumentos del pasado te golpee, y te estén esperando con el €œya te lo dije€ en la mano, para darte un zas en toda la boca. Pero es lo que hay.

Esto no significa que cualquier iluminado crea cargarse de razón, simplemente porque hace estupideces que no sólo nadie comprende, sino que quien las comprende, le garantizan una leche de campeonato. Visionario no es todo el mundo, y, como en la película, la lógica de los análisis tienen que obedecer a un conocimiento de lo que está ocurriendo.

Podrían haber hecho una estadística con los mejores jugadores de baseball y la inicial de su apellido y comprobar que la que más se repetía era la S y hacer un equipo con Sánchez, Smith, Schumacher, Sapatero y Saplana ;-) y casi seguro que hubieran perdido.

Los dos mayores enemigos de la innovación son el inmovilismo y las ocurrencias disparatadas. Como diría el viejo Aristóteles la virtud se encuentra en el término medio entre dos extremos, que, precisamente por eso, son vicios de la conducta.

Dios nos libre de los fósiles con los ojos cerrados ante el progreso, pero también de los iluminados que ven caminos donde sólo hay humo.
Os dejo con la cita de uno de los mejores jugadores de baseball de la historia, Mickey Mantle, con la que empieza la película: €œEs increíble todo lo que no sabes del juego al que has dedicado toda tu vida€.

Fernando Sánchez Salinero http://utopialibris.com/casa.html

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: