Andres miguel silueta original

SpeaKers Corner

Andrés Miguel

Perezoso

Me ha escrito un buen amigo "acusándome" de perezoso. Dice que casi he desaparecido tras llegar a Santiago de Compostela (ya os lo conté hace unas fechas) y me pregunta si es que no hay vida después del Camino.

 

Je, je... Bien sabe él que sí, que hay más cosas, pues no en vano ha recorrido más veces que yo esa misma ruta... aunque una vez lo hizo en moto y ésa no cuenta... ésa es como de yuppies y no vale pa´sacarse “la Compostela”, ese certificado de buena conducta peregrina que te entregan en una oficina abarrotada de caminantes, tras esperar una cola de casi el mismo tiempo que has tardado en recorrer la última etapa enterita.

 

Sé que se refiere, en realidad, a si voy a dejar de colgar artículos en el blog, que no a escribir, pues éso es algo que hago habitualmente, si bien no todo lo que escribo se me antoja digno de ser leído por terceros, por mucho que éstos terceros sean amigos míos o mi cuñada... ¡vaya, que soy así de exquisito y exigente conmigo mismo!

 

Lo cierto es que, durante aquellos días de mayo en Galicia, casi tuve decidido, de veras, no volver a usar este blog que tan cordialmente me facilitan mis amigos del Tribuna y a quienes agradezco desde lo más hondo de mi corazón esta posibilidad; por la cabeza me rondan ideas peregrinas (nunca mejor dicho), aún me falta ánimo suficiente y me pareció, entonces, una pérdida de tiempo.

 

Pero he caído en la cuenta de que, entre usarlo quincenalmente y no hacerlo nunca, hay un buen trecho; de modo que, salvo que a Félix Ángel le de un siroco y deje fuera a su mejor delantero, que ya le valdría, seguiré en este equipo y no ficharé por el París Saint Germain ni por la Hoja del Lunes de La Bañeza, de quienes tengo suculentas ofertas, no te creas... todas en “b” (¡Uy, esto, a lo mejor, no debería haberlo dicho!).

 

Si hoy me preguntaras, no sabría decirte sobre qué puedo escribir. No tengo especial habilidad para nada, salvo para meter la pata hablando de más, ni hay en mi vida experiencias al límite del tipo "salir en el Guinness",  en la tele o en Youtube (a excepción de llegar a fin de mes... pero ésta es una aventura de lo más común entre los españoles estos días).

 

Sé algo de bancos, pero no mucho, porque no soy jefe... y además lo de los bancos es un tema tabú salvo pa´cagarse en sus muertos... así que me aburre.

 

También tengo algunas nociones de inglés, pero deben ser pocas, pues me pasé un verano entero dándole clases a mi sobrino y aprobó el jodío... ¡el francés y las mates!

 

Como todos los españoles, sé todo lo que hay que saber de fútbol. Todo. Podría hablar durante horas de ésto sin equivocarme, incluso parando a respirar, no como ésos que salen en la tele "a grito pelao" que, digo yo, deben respirar por los poros, de tanto como hablan y se interrumpen entre sí, mientras babean como el hombre lobo acechando a su futura presa. Lo que pasa es que con el fútbol, aunque sé tanto de él, no me siento realizado... no sé, como que no me llena.

 

Podría hablar de programas de la tele, pero casi sólo veo los documentales de Discovery Max y un programa de mecánica gracias al cual he descubierto que no sabía que me gustaba la mecánica... aunque aún no distinga un alternador de un pepinillo.

 

Bueno... también puedo hablar de política... por ejemplo: ¡¡#$&Ç*?"@#cagüensusmuelas&%$??/&...!! ¿A que tengo toda la razón? Pues éso...

 

En fin, pa´no aburriros… que si se me ocurre algo, de aquí al verano, ya os lo cuento…

 

No me dejéis solo, no seáis perezosos…

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: