Raulgasco original

Sobre Ruedas

Raúl Gasco Casaos
Toda la actualidad del mundo del motor, semana tras semana en "Sobre Ruedas". Lanzamientos, salones, actualidad, pruebas de conduccion, toda la actualidad del Planeta Motor, de la mano de Raúl Gasco

El que no llora no mama.

Lo acontecido en Montmeló  el pasado domingo es terriblemente tentador   para  un alonsista / ferrarista como yo, para ponerme a desparramar sobre ello. Pero trataré de no ser demasiado pasional. A ello me ayudarán las voces de los que no están acostumbrados a perder.

Que ha llegado el momento de cambiar el verbo vislumbrar por directamente el de ver  para  afirmar que  La Scuderia encontró su senda es un hecho.  Puede que todavía escarbe en algún gran premio  a un lado y otro de la cuneta pero encaminado el campeonato,  yo,  lo veo. Hay coche y hay pilotos. Y lo digo en plural, porque el domingo Massa hizo una gran carrera. Acabar en el cajón tras salir por sanción en la novena plaza es muestra de un gran esfuerzo del piloto en pista y  el equipo en gestión de estrategia.

 Alonso ganó. Ganó en casa. Salió desde la quinta plaza y en unos primeros compases magistrales demostró que sabe gestionar todos su recursos. Conoce lo que tiene entre manos y sabe cuando y como pulsar cada botón de su volante. Cuando cualquiera en un afán de asaltar puestos hubiera clavado el pulgar en el botón del KERS hasta fundir su pontencial, Fernando  dejó una reserva al no ver hueco, para exprimirla al ver rendija, y en un espectacular exterior se coló donde y cuando nadie lo esperaba. En este caso,  nadie, son claramente alguien, Kimi y Hamilton. Con un ritmo endiablado adelantó todo lo "adelantable" (permítanme, por favor, la expresión) en pista, en boxes y... en la historia. Alonso ha adelantado ya en victorias a un gran caballero de la F1, y con treinta y dos, se coloca por delante de Nigel Mansell, en galopada a por las cuarenta y una de Senna.

Saliéndonos de lo rojo, lo que a mi entender ha sido reseñable fue la debacle de Mercedes después de su gran actuación en la calificación. Todo lo contrario que Kimi y su Lotus, estupendos simbiontes, que con una regularidad pasmosa no paran de sumar puntos carrera tras carrera a base de sacar muy buen provecho de lo que disponen: un coche medio, pero exquisito en el trato de las gomas.

Y es que este año  son las ruedas lo que están trayendo de cabeza a los equipos. A ver si entiendo como va esto. Si los cuernos envisten paseando por encima de los límites superables del reglamento, no pasa nada. Pero cuando ese mismo reglamento impone una norma que hace que  los bravos toros pasen a ser mansas lecheras entonces toca protestar. La cuestión es que el niño del Frigodedo  (algo derretido últimamente) y su cornúpeta escudería andan llorando por las esquinas porque para ellos las ruedas son mas cuadradas que para el resto. Y es que aquí mejor que nunca brilla la frase el que no llora no mama.  Estos plañidos han llegado  a oídos de "El Padrino" Ecclestone  y como pareciendo un accidente, Pirelli anuncia modificaciones para sucesivas carreras. Seamos un poco serios. Las ruedas son para todos iguales. Si no sabéis cuidarlas, vais  al  despacho,  cogéis otra servilleta o el servilletero entero, afiláis el lápiz y a dibujar la solución. Cuando hace dos años os salió bien con las dimensiones de las alas no protestabais. A los que le toco pensar fue a otros.

Que un dueño de escudería se  atreva a decir que los pilotos no van a tope porque se tienen que preocupar de gestionar la duración de los neumáticos, es un claro "ahora no respiro" porque este año estoy en el montón. Vaya, que los demás hicieron los deberes. Presionar de esta manera por parte de los gerifaltes del cotarro no me parece muy limpio. Tan poco limpio, que creo que ensucia bastante la esencia de estas carreras como deporte.  Y aqui la cuestión es que  hay muchos  viviendo muy bien a costa de todo el circo (FIA)  y que además solo hace falta que uno se mosquee  (Ecclestone) para que cierre el garito si las cosas no se hacen a su gusto. Pero... poderoso caballero es Don Dinero, y es evidente que aquí se mueve mucho, y en muchas direcciones.

Volviendo a lo sano, la siguiente carrera: Mónaco. Glamour, historia... en una de las carreras más bellas del campeonato, sobre todo si la pintamos de rojo.

 

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