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Sobre Ruedas

Raúl Gasco Casaos
Toda la actualidad del mundo del motor, semana tras semana en "Sobre Ruedas". Lanzamientos, salones, actualidad, pruebas de conduccion, toda la actualidad del Planeta Motor, de la mano de Raúl Gasco

Del carrusel a los chocones

Nico rosberg monaco 2013 detail

No me considero, ni con mucho, un experto en Fórmula 1. A decir verdad tampoco lo pretendo. Sigo los grandes premios con más pasión que razón, y celebro con emoción adolescente las victorias de mi marca y piloto. A tal punto que cuando les va mal, el interés decae estrepitosamente. Si todo esto además ocurre en Mónaco, puede que incluso, por coincidencia horaria, acabe con una mortífera cabezada contra el sofá.

Pero por más pasión que le pongo al tema no soy capaz de entender la celebración de una  carrera como el Gran Premio de Mónaco. Pretender hacer de la Fórmula 1 el deporte más seguro para luego enlatarlo en Mónaco es un poco contrasentido. Las evoluciones permitidas en los coches y exigidas  en seguridad en los circuitos se dan de frente con lo que pueden albergar las calles del Principado. De hecho este Gran Premio tiene unas "leyes" aparte.

 

He sido duro en ocasiones al referirme  a la Fórmula 1, quitándole si no todos, si muchos de los atributos de deporte, y dejarlo en un frío negocio donde los números mandan, pero es que aquí tampoco las cifras claman a favor de esta carrera. No es la más visitada, ni la que más ingresos genera. Pero   repasemos someramente algunos datos en los que esta carrera es "lo más".

 

Es la más corta del campeonato, con solo 260 Km, y además la más lenta, con una velocidad media de 155 Km/h, y tiene la curva más lenta de todo el circo, Loews. Estamos de acuerdo que si no fuera esta, habría otra que sería la más lenta, pero hablaríamos de otras cifras. Es la carrera más antigua y la que más veces se ha celebrado, incluso antes de esto se llamase Fórmula 1, y tal vez sea ese el motivo por el que siga en el calendario. Pero aún así, debo ser muy obtuso de entendederas, porque sigo sin verlo.  Con un trazado que apenas ha variado desde la celebración  de su primera carrera en 1929, tratar de meter con calzador bólidos en esta ratonera para hacerlos correr como en un carrusel, es como poco, anacrónico. Y es que no me digan que la carrera de Mónaco no les recuerda a esa atracción  infantil de feria , ese tiovivo donde unos coches detrás de otros dan vueltas,y solo cobra algo de emoción cuando damos el salto de ahí a otra atracción de feria: los chocones, que fue  lo que Sergio Pérez  de continuo y algún otro de soslayo  hicieron. 

En los años 50 y 60 del siglo pasado, las dimensiones de los monoplazas nada tenían que ver con las de los actuales, y ver adelantamientos  por aquellas callejuelas era normal. En los 70 y 80, la emoción estaba en ver como los pilotos eran capaces de dominar (sin electrónica alguna) aquellas fieras de cientos de caballos,  acabando extenuados. Un mínimo descuido en la concentración suponía acabar contra las protecciones. El domingo, Rosberg recogió el trofeo tras un paseo en descapotable, nada que ver con lo que hiciera su padre hace 30 años. Si por mi fuera, dejaría Mónaco como un circuito de exhibición de viejas glorias (coches y pilotos) pudieran  rememorar otras épocas.

 

En cuanto a la carrera del domingo puntadas de opinión personal. Ganar fue tan fácil como conservar las ruedas en  una estrategia de pisar poco los pedales, y cerrar huecos. En una carrera donde la aerodinámica no cuenta por la baja velocidad a la que se corre, con afinar un poco el coche para clasificar vale. Y hasta ahí el carrusel. Pasemos a los chocones. Para mí el primer Safety Car estuvo claramente amañado. ¿Por que? Comparen el tiempo que tardo en salir con el del segundo, aun siendo  un  accidente de mayor envergadura. En el primero hubo que esperar  a que Vettel entrase en boxes para que saliera, no ya para no perjudicarle, algo que hundió a Hamilton, sino para claramente beneficiarle. También dentro del apartado chocones, las actitudes de Sergio Pérez, como poco reprobables. Yo le mandaría a la escuela de modales.  De acuerdo que en este deporte se trata de ir más rápido y ganar puestos. Pero volvemos al principio. Si se trata de eso,¿ porque no se corre en un espacio adecuado para ello, donde adelantar no implique destrozar coches contra el muro? Recordemos que un accidente provocó una bandera roja que neutralizó la carrera un buen rato.

 

Los rojos.... pues tarde sin pena ni gloria. Massa repitió accidente y Alonso no tenía ritmo. Unos, a priori, inexplicables huecos dejados para que Sutil y Button le rebasasen, dejaron a Fernando en una discretísima séptima posición que lo aleja de Vettel unos puntitos de los que nos acordaremos en noviembre. De momento, siguiente episodio: Canadá

 

Comentarios

Chunti 27/11/2013 09:59 #1
Bueno, Raúl, yo debo reconocer que me gustan más los coches chocones que la Fórmula 1, entre otras cosas, porque en los coches chocones conduzco yo. He de reconocer que nunca he conseguido ver una carrera de Fórmula 1; de hecho, me parece tan aburrido como el fútbol, pero tus textos me reconcilian con este tema. Muy buen artículo.

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