Silueta maria enrique original

Sin mordazas

María García y Enrique De Santiago
El blog en formato de dúo dialéctico de María García y Enrique de Santiago

Empleados públicos

En paralelo, dos formas de explicar la situación vivida por los empleados públicos como objeto de los recortes y por los políticos que han sido el brazo 'ejecutor' de estos...

María:

 

El PP, desde que está gobernando, ha cuestionado constantemente lo público. Ha vapuleado, demonizado y desprestigiado a los empleados públicos, con un doble objetivo: primero, justificar el deterioro de las condiciones de trabajo en la Administración y la destrucción de puestos de trabajo (más de 400.000) y segundo, el de externalizar y privatizar diferentes servicios en la Administración Pública,  que en ningún momento han servido para mejorar la calidad de los servicios y abaratar costes.

 

Mientras que el Gobierno nos hacía responsables de la crisis a los empleados públicos, aprovechaba para recortar y  destruir empleo público y arrinconar a funcionarios de carrera sustituyéndolos por enchufados, asesores y cargos de confianza, llegando a límites mas allá de lo razonable favoreciendo la arbitrariedad y el amiguismo. Se han constituido estructuras ineficaces, como organismos, sociedades, fundaciones o empresas públicas, que no sólo nos cuestan millones de euros sino que,  por su falta de transparencia y control público propician despilfarro y corrupción.

 

Y después de todo este desaguisado,  ante la proximidad de las elecciones generales, sin ningún pudor y con toda su desfachatez, el PP intenta recuperar la confianza perdida de los empleados públicos, con una vergonzosa maniobra electoralista que insulta nuestra inteligencia, y así nos quieren comprar con la devolución de la paga extraordinaria y los días de vacaciones que se nos arrebató, injustamente. Señores del PP, en este conflicto hay mucho más que una paga extra. Se han suprimido fondos destinados a la acción social, ampliado la jornada laboral, instalado la precariedad en la Administración Pública con un nivel insoportable de interinidad, con contratos, a menudo, en fraude de ley, como así lo han reconocido diferentes informes de los sindicatos, el defensor del pueblo y el consejo económico social, entre otros.

 

Además, hay que recordarles que el problema en la Administración Pública no son sus empleados públicos, sino los políticos que han politizado la función pública en vez de profesionalizarla. Los que no han sabido separar lo público de lo privado, los que han usado la administración como coto privado. Los que han discriminado a trabajadores por tener ideología contraria al gobierno de turno. Los que han creado desigualdades según el territorio

 

Por lo tanto, que el Gobierno no venda más humo y propaganda de mejoras para los empleados públicos que suena a broma, y se ponga a trabajar de una vez por todas, para cambiar la política desastrosa que se está practicando en la Administración Pública. Necesitamos mejorarla, recuperar y devolver a la ciudadanía unos servicios públicos que garanticen igualdad y calidad para todos.

 

Enrique:

 

La crisis económica que venimos padeciendo, durante estos años, ha puesto de manifiesto la incoherencia de nuestros políticos, la falta de preparación de los grandes gurús económicos, jurídicos y sociales y la falta de asunción de los errores, que seguimos cometiendo sin solución, pues nadie ha pedido disculpas, nadie ha realizado una interiorización del error y trasmitido un ánimo de cambio; es decir, nos hemos limitado a imputar la responsabilidad, siempre, a un “tonto útil”.

 

Se argumenta, por el gobierno, que se devuelve la paga extra a los funcionarios, de los derechos ni se habla, se hace en periodo electoral, no es del todo cierto que se devuelva la paga y mientras la adopción se hizo en todos los cuerpos de funcionarios y no funcionarios, ahora se limita a los trabajadores públicos del Estado.

 

Se chilla por ese uso de las autonomías para devolver los emolumentos, pero lo hacen los que buscan más autonomía, más federalismo, más distancia entre territorios. ¡Qué curioso! Si acabamos con las autonomías esto no podría ser objeto de distorsión, mal uso y nos ahorraríamos mucho dinero

 

Se chilla por quienes pueden recuperar lo perdido, que no es poco, y es justo que recuperen, pero pueden hacerlo de quienes realmente han padecido y siguen padeciendo la crisis.

 

En este punto, se podrá afirmar que lo público y lo privado son opciones personales y lo acepto; pero, cuántos de lo público se hacen ricos en lo privado compitiendo deslealmente con los que son  exclusivamente privado, cuál es el motivo por el que el público se queja de lo que se le quita en lo público, trabaja en lo privado y quita él el trabajo al que solo es privado.

 

Devolvamos los Derechos, los emolumentos, pero separemos con fuego lo público y lo privado, permitamos el ejercicio de la libertad sin vulnerar la de los demás y seamos conscientes de que lo público es sostenido por los trabajadores de lo público y de lo privado y, estos últimos, han perdido mucho más que los primeros y nadie, pero nadie, plantea devolverles nada, limitándose a ser números del paro que, los unos y los otros, utilizan como arma arrojadiza y exijamos las responsabilidades de los políticos por habernos llevado a la ruina, no haberla visto, haber ahondado en ella y haber buscado la solución aplicando medidas que ellos mismos no se han aplicado previamente.

 

Hay parcelas de lo público que se pueden gestionar desde lo privado concediéndole mayor agilidad y menor coste, pero el trabajador público no puede ser privado ni viceversa. Hay espacios que sólo se pueden desarrollar eficaz y correctamente desde el ámbito público, siempre que este se rija por criterios de profesionalidad, servicio, rigor y no política.

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