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Salamanca en blanco y negro

Paula Martín
Blog de Paula Martín

El fútbol muere...

El fútbol se va a la mierda. Así. Malsonante y feo… Y repetitivo, porque ya lo he dicho muchas veces, pero es la pura verdad. La triste realidad, vaya. Pero qué voy a decir a los salmantinos que no sepan ya… Aquí lo hemos vivido en primera persona. Hemos sido de los que más han sufrido el declive del fútbol, la transformación de pasión en negocio… Qué triste.

Recuerdo las historias que me cuenta mi padre emocionadísimo de aquellos tiempos en los que la UDS estaba en Primera. Más emocionado aún cuando me cuenta que el primer partido al que me llevó era especial: la Unión se jugaba ascender a Primera. Y no, lamentablemente no les di la suerte necesaria porque no subió. Cuatro años tenía yo. El fútbol transmitía magia… Y era la imagen palpable de cómo unos padres inculcan su pasión a sus hijos… Ahora también pasa, pero ya no es lo mismo. El padre tiene que vender casi un riñón para poder pagarse las entradas o los abonos. Por no hablar de los horarios… ¿piensan en esos niños que sueñan con ser como Messi, Cristiano o Koke cuando ponen un partido un domingo a las 23h o un lunes a las 22h? Será que el romanticismo en el fútbol se perdió. Que nos hemos quedado anticuados. O que simplemente esta pasión se ha convertido en un ir y venir de billetes en el que el balón es el gran olvidado y el aficionado el último mono de la feria.

 

El otro día, Florentino Pérez (presidente del Real Madrid) dijo que no sabía en qué posición jugaba James, que hizo un buen Mundial y que por ello lo fichó. Ay, Floren, no cambias… Tú a lo tuyo. Han salido también una serie de noticias relacionadas con los fichajes de Keylor Navas, Chicharito y James que no voy ni a comentar. El fútbol ya no es solo negocio en sí mismo, sino que también provoca una serie de acuerdos entre empresas y países extranjeros que no sé qué bien le puede hacer al fútbol… Bueno, sí lo sé, ninguno.

 

Pero a mí el Madrid no me duele, la verdad. Un club así nunca correrá el riesgo de desaparecer. A mí me duele mi Sporting, que está más que en peligro de extinción. El rebaño rojiblanco está ‘ciudado’ por una serie de lobos feroces que sutilmente son los que lo van devorando. Y es que cuando el enemigo lo tienes en casa… Hay que deshacerse de él o corres el peligro de no reaccionar a tiempo.

 

Estoy hastiada de Fernández(s), de Amado(s), de Veiga(s), de Federaciones de Peñas que solo miran el bien propio y no del equipo al que defienden. Se están cargando al Sporting. El enemigo está en casa y de vez en cuando viene el lobo forastero (Tebas) a merodear por Mareo y desquiciar aún más. Este último debería preocuparse por igual de TODOS los equipos españoles y no centrarse únicamente en los que menos le gustan, menos interés le otorgan y más rechazo le provocan. Porque esto es como aquel que decía: todos o ninguno.

 

El Sporting tiene muy poco tiempo para solucionar errores que se arrastran desde hace más de veinte años. Va a contrarreloj. Pero habrá que encontrar la solución… No puede desaparecer otro clásico del fútbol español. Un equipo en el que han jugado grandes como Maceda o Quini no puede dejar de existir nunca.

 

Por favor, Tebas y compañía, dejen ya la masacre que están haciendo en el fútbol. El deporte rey no es para verlo a las 23h en el sofá de tu casa medio dormido. Es para vivirlo, sentirlo y amarlo. Pero sobre todo que les quede clara una cosa: el fútbol no es suyo, es del aficionado.

 

“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Einstein.

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