Buzo80x111 original

"Rockin' Roca"

Iván Velayos
El Buzo en el Purple (Festival Internacional Purple Weekend 2012)

"Una de entrañas"

Hermanoscubero detail

“Y ya no puedo soportar, tanta tristeza, sin solución”, vámonos pá Madrí. Una chispa de alegría, que Abril no puede quedar empañado con las tormentas y el ambiente de batalla perdida de “la gran recesión 2.0”. Solo te habrán ganado cuando se instale en ti la tristeza, cuando hayas aceptado, por rendición, que no hay vuelta de hoja y que tienes que tragar con lo que te imponen; para eso es el rock and roll, para renovar, concierto a concierto, disco a disco, aquel impulso adolescente que nos hace seguir moviendo la cabeza con 40, con 50 y con la edad que sea que tenga que venir; chiquillos del imserso y a mucha honra, que a mi, el que me da pena, es el que envejeció con 25, yo mantengo intacta, esa energía primaria, que arrastra mis pies, sublima mi alma, reconoce el amor en lo que le rodea y se siente con 15 años, cuando suena lo que tiene que sonar.

 

Al ir descendiendo el alto de los Leones, empieza a sentirse el cambio de temperatura que hay al otro lado, el abrazo mediterráneo que envuelve Madrid y que no es capaz de atravesar el Sistema Central. Se dibuja una sonrisa en mi rostro, al son de la calidez que todavía no ha llegado a Ávila y de los “Blue Öyster Cult”, sonando por el equipo del coche. El (casi) cuarentón de esta batalla, se emociona como un infante, cada vez que tiene la oportunidad de ir de conciertos “por los maNdriles” y el enano que guarda, mi cuerpo poco crecido, retoza y brinca, febril de emoción, por pisar las calles de Malasaña, en busca del antídoto contra la seriedad adulta y el adocenamiento de la edad.

 

Un concierto de “El Capitán Entresijos”, es una celebración de todo esto, elevado a enésima potencia; una experiencia irrepetible y única, la exaltación de la inconsciencia adolescente atemporal. Aguardando impacientes en “El Fabuloso”, empieza a congregarse el variopinto y acérrimo público del “Capitán” de las entrañas del cordero y sus “Hembras”, Gema y Carolina, comparsas y escuderos del bueno de Nicolas “Capi”, que enarbolando baquetas y el segundo bajo, arrasan allí donde aterricen.

 

El surrealismo se apodera de “El Fabuloso” y los bares colindantes durante la prueba de sonido y los momentos previos al concierto; freaks de todo tipo y pelaje, dando buena cuenta de lo que es divertirse siendo, simplemente, ellos mismos. El Capitán es así, Punk Trash a doble bajo, de ardores gástricos y cachondeo hecatómbico. Los ritmos de velocidades meteóricas, en envoltura distorsionada y wua-wuas siderales, sirven de soporte, a unas letras, que viajan desde la demencia barriobajera, al serial bizarro de los 50’s; precipicios sicalípticos, equilibrismos en amplificadores y avalanchas humanas, mientras tu cuerpo no puede parar de agitarse al compás de la enajenación global que ha hecho presa a la audiencia. No hay nada comparable a ver a “El Capitán Entresijos” en acción; “underground” hasta decir “basta”, aterrorizaría a cualquier oyente habitual de radio-fórmula; dosis de diversión humana en el tiempo de la falsa promesa. Imprescindible.

 

Humeando todavía, tras la guerra nuclear desatada por “El Capi”, me esperaba el plato fuerte de la noche; los arrumacos castellanos de “Los Hermanos Cubero” en la sala “El Sol”. No es que los “entresijos”, sean algo de digestión ligera, precisamente, pero la jota castellana, pasada por el tamiz del “Bluegrass” de “Los Hermanos Cubero”, era algo así como una de alubiones del “Barco” con chorizo, de contundencia deliciosa.

 

Si el abulense barrio de “La Cacharra”, tiene un himno, por unanimidad sería “La Entradilla Segoviana” o “La Entradilla” de Agapito Marazuela; con el cohete estallando, al final del fraseo musical, no hay canción más arraigada, al subconsciente musical de la ciudad, que esta. Ciudad de dulzainas y dulzaineros, de tradición cuidada, gusto por la jota y la música tradicional, es bastante más conocido, el repertorio de “Agapito Marazuela”, que el del propio “Tomás Luis de Victoria”.

 

La rendición unánime, que supuso la aparición de “Los Hermanos Cubero”, en la escena española, es una clara reverencia a una propuesta, que apabulla en su calidad, originalidad y frescura con las que se ofrece, un género tan denostado, como puede ser la jota. Que una sala como “El Sol”, referencia ineludible, de lo que sucede en el panorama musical internacional, programe a “Los Hermanos Cubero”, es buena prueba de ello. El cruce imposible, entre Agapito Marazuela y Bill Monroe, que guarda el bote de las esencias de “Los Cordaineros de la Alcarria” (nombre del disco de “Los Hermanos Cubero”), embelesó, hipnotizó y emocionó a todos los que pudimos reunirnos en “El Sol” la noche de este sábado pasado; divertidos, impecables, entrañables, diestros instrumentistas, academicistas a la par que innovadores... magistrales; vivimos algo mágico, un acercamiento de la tradición al momento actual, como se puede ser “Punk” con la picardía de la lírica ancestral, rescatar el legado castellano y como dice una de sus letras: “Gustaremos hasta los modernos de Madrid”. La edición en vinilo de su último trabajo está completamente agotada, no te los puedes dejar pasar.

 

En el regreso a Ávila, no se me iba de la cabeza, la versión que hacen, “Los Hermanos Cubero”, de la “Entradilla” de Agapito Marazuela; vuelta al macizo central, la muralla y el frío que resiste a irse, con la felicidad imbuida en el espíritu, por haber visto ese par de actuaciones memorables, que le han puesto, unas cuantas flores tempranas, a mi Abril personal. Eso no hay crisis que me lo quite.

 

GALERÍAS FOTOGRÁFICAS

 

 
Capitan Entresijos:
 
Los Hermanos Cubero:

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.604126516283488.1073741855.100000584364480&type=1&l=ee84c399de

En la sala Kamelot, tendremos este viernes a “Gotelé” y el sábado a “El Drogas”, el mítico líder de “Barricada”; promete ser un gran fin de semana, no os lo perdáis.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: