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Revolución digital

Antonio Ferreras
En esta década el mundo va a cambiar más que en los doscientos años anteriores

Grandes Timos de Internet (I): La carta nigeriana

¿Has recibido un mail notificándote de una herencia de un pariente que no conocías? ¿u ofreciéndote grandes sumas de dinero por un pequeño favor de gente en apuros? No lo dudes, te está queriendo timar.

Es el timo más antiguo de Internet, originariamente se trataba de correos electrónicos provenientes de Nigeria, de ahí su nombre, proponiéndonos los más diferentes tratos con una rentabilidad alta: ofreciendo trabajos muy bien remunerados, informando de que hemos sido agraciados con premios en sorteos o loterías, incluso sin haber jugado previamente, ayuda para realizar sencillas operaciones financieras con una comisión altísima de extranjeros riquísimos en apuros... Si se nos ocurre contestar, el timador ya decora el timo con llamadas telefónicas o envío de documentación. Inevitablemente llegará el momento que para finalizar el trato nos pedirán algo de dinero antes de finalizar, una cantidad mucho menor que las ganancias prometidas; puede ser que se trate para enviar material para poder realizar el trabajo, para realizar algún trámite y poder cobrar el premio de la lotería, o como comisiones para realizar la transferencia. Y si pagamos nos pedirán más. No importa que los correos trampa estén muy mal redactados, estos timos mueven muchos millones de euros.

 

Quizás podamos sentirnos a salvo, los timos descritos pueden parecer demasiado obvios. El problema es que se van complicando. Y aunque ya no se trata de "cartas nigerianas" propiamente dichas, lo que triunfa ahora en Internet son los timos en la compra-venta. Podemos interesarnos por algún "chollo" de Internet que previamente a su envío nos piden su pago por medio de algún procedimiento que impida su revocación (por ejemplo mediante transferencias con Western Union o MoneyGram). O incluso de regalos de mascotas que sin lugar a dudas tendrán problemas de aduana y nos reclamarán que enviemos el importe de las tasas. Incluso cuando vendemos en eBay, los timadores se las ingenian para que les demos nuestro correo electrónico y así nos puedan engañar mandándonos justificantes falsos de pago (y adiós a nuestras mercancías). El colmo de la crueldad es cuando ligamos con alguna rubia extranjera en algún portal de citas, que cae perdidamente enamorada de nosotros, y nos pide dinero para el billete de nuestro primer encuentro...

 

Nadie está a salvo de este tipo de timos, la mente humana es demasiado compleja y moldeable. Siempre tenemos que estar alerta de lo que nos llega de Internet, incluso de las personas que conocemos (es extraordinariamente fácil suplantar la identidad en los correos electrónicos). Quizás la regla de oro nos la da el propio Gobierno de Nigeria: ¡No seas tonto! Si te pasa algo demasiado bueno como para ser verdad, entonces ¡es que no es verdad!

 

 

Antonio Ferreras

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