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Revolución digital

Antonio Ferreras
En esta década el mundo va a cambiar más que en los doscientos años anteriores

Amsterdam, una ciudad para compartir

El pasado día 2 de Febrero la ciudad de Amsterdam, con sus canales, bicicletas y barrio rojo, se declaró como la primera ciudad europea para compartir, sharing city, descubre por qué.

El título de sharing city reconocía a Amsterdam como la ciudad líder en la economía colaborativa. Han sido los primeros en regular a Airbnb, o el servicio de Internet de alquiler de pisos y casas privadas. Al igual que Ubert con los taxis, puede suponer una competencia desleal para los profesionales del sector que pagan impuestos. La economía de compartir puede suponer un gran servicio a los ciudadanos siempre que esté bien regulada. Por ejemplo, la start-up Wego, pone el sevicio de alquiler de vehículos entre ciudadanos. ¿qué no mueves el coche los miércoles? pues vas y lo alquilas, así te sacas unos durillos.

 

 

El propósito de Amsterdam Sharing es el de aprovechar todas las oportunidades que el compartir ofrece a la economía. Como los tablones de compartir piso pero a lo bestia, con todo lo imaginable para compartir, desde coches hasta bicicletas, desde apartamentos hasta los botes que están por todos los sitios en los canales de Amsterdam. Se lo han tomado más que muy en serio, con el nombramiento de embajadores que promueven este tipo de iniciativas. Piensan que esto de compartir permitirá también el desarrollo de una sociedad más "social", disminuyendo la marginación y soledad de las personas.

 

 

Muy bonito. No sé, no sé... Vivimos en una sociedad consumista en exceso. La economía se basa en la producción y desecho rápido de productos. A mí esto de compartir me suena más a trueque y economía de intercambio que a siglo XXI. Claro que lo de tener coche es un despilfarro. Y no digamos lo de la segunda vivienda... Supongo que tendremos que pagar impuestos con los beneficios que saquemos de lo de compartir. Muy complicado de organizar. Puede que los políticos holandeses estén dejándose los sesos pensando como organizarlo. Los nuestros no tienen tiempo para estas cosas, así que al que le guste que se vaya a Amsterdam.

 

Antonio Ferreras

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