Ebueno 80x111 original

Retratos de mujeres

Ester Bueno

Gallardón y el espectáculo del sufrimiento

Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo. Amélie Nothomb

Algunos creen que el anuncio de Alberto Ruiz Gallardón, flamante Ministro de Justicia, declarando que la malformación del feto ya no será motivo para la interrupción voluntaria del embarazo, es una maniobra de despiste para que la población deje de pensar tanto en la crisis en que nos vemos inmersos y ocupe su pensamiento en otros asuntos. Otros sin embargo opinan que estamos ante una nueva aparición del ego desmedido del político Popular, y otros que simplemente quiere con sus palabras hacerse un hueco, cada vez más cómodo, dentro de un Partido en el que parte de la militancia y personal más influyente se alinea con comportamientos predemocráticos en éste y otros asuntos.

Se hacen apuestas de cuál es la razón íntima de Gallardón para acometer este despropósito, algo que realmente no tiene en absoluto ninguna importancia comparándolo con lo que hay verdaderamente detrás de esa decisión. Creo que el artículo del prestigioso neurólogo infantil, Javier Esparza, publicado en el periódico El País, define claramente, tras sus cuarenta años de experiencia, el sufrimiento de familias y niños nacidos con malformaciones congénitas. Esparza hace un recorrido didáctico y desde el corazón de lo que atraviesan los pequeños con esas circunstancias adversísimas y explica el periplo de operaciones, hospitalizaciones, infravidas y  muertes prematuras a las que han de hacer frente y afirma que €œnadie tiene derecho a obligar al sufrimiento€.

Si los planes del Ministro se llevan a cabo y si la sociedad en su conjunto no pone coto a este desatino, nos vamos a retrotraer a antes del año 1985, una involución desde todo punto inaceptable y que ataca a los derechos de las mujeres y a la libertad de elección en los momentos más duros de sus vidas: interrumpir un embarazo porque el feto tiene graves lesiones, malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida.

Me preguntó si Ruiz Gallardón prevé, por tanto, eliminar la amniocentesis como prueba diagnóstica para prevenir o conocer las malformaciones y si las mujeres (con dinero y posibles) tendrán que ir a clínicas privadas de otros países del entorno bajo pago de su importe, mientras las menos afortunadas económicamente habrán de afrontar €œlo que venga€ con la resignación cristiana del franquismo, e hipotecando sus vidas a la suerte como en la Edad Media.

Espero que las Asociaciones de Mujeres, las familias y los ciudadanos a título particular, consigan frenar a Alberto Ruiz Gallardón en ésta y en el resto de decisiones que probablemente tendrá en la cartera de los espectáculos mediáticos para su mayor gloria. También espero que dedique su tiempo a solucionar los graves problemas que aquejan a la justicia, uno de los cuales no es la interrupción voluntaria del embarazo y la libertad de las españolas. 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: