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Recetas para educar

Juan Carlos López
Entusiasmo por la educación y por la vida

Una segunda oportunidad

Segunda oportunidad detail

Estoy cansado de trabajar y ver a la misma gente cuando camino a mi trabajo todos los días. De pasar horas eternas en mi oficina. Llego a casa y mi esposa me sirve lo mismo de la comida para cenar. Voy al salón a recostarme y ver la tele tranquilamente, pero mi hija no me deja, porque quiere jugar conmigo, no entiende que estoy cansado.

Mi padre también me molesta a veces y entre clientes, esposa, hija y padre, me vuelven loco, “Quiero Paz”, lo único bueno es el sueño, al cerrar los ojos siento un gran alivio de olvidarme de todo y todos.

Hola vengo por ti

-         ¿Quién eres? ¿Cómo entraste?

-         Me mandó Dios por ti. Dice que escuchó tus quejas. Y tienes razón es hora de descansar.

-         Eso no es posible, para eso tendría que estar…

-         Así es, lo estás. Ya no te preocupes por ver la misma gente, ni por aguantar a tu esposa con  sus guisos, ni a tu pequeña hija, que te molesta, ni escucharás los consejos de tu padre.

-         Pero ¿qué va a pasar con todo? ¿con mi trabajo?

-         No te preocupes, en tu empresa ya contrataron otra persona que ocupa tu puesto; y es cierto, está feliz porque no tenía trabajo.

-         ¿Y mi esposa y mi hija?

-         A tu esposa le fue dado un buen hombre que la quiere, la respeta y admira sus cualidades, el cual acepto con gusto a sus guisos sin reclamarle nada. Además, se preocupa por tu hija y la quiere como si fuera de él, que por cierto tiene una emoción muy grande ya que él es estéril; por muy cansado que llegue del trabajo dedica tiempo a jugar con ella y son muy felices.

-         No, no puedo estar muerto.

-         Lo siento la decisión fue tomada.

-         Pero eso significa que jamás volveré a besar la mejilla de mi hija, ni a decirle “ Te amo” a mi esposa, ni a darle un abrazo a mi padre, No, no quiero morir, quiero vivir, envejecer junto a mi mujer, no quiero morir aun..

-         Pero es lo que querías… descansar. Ahora ya tienes tu descanso eterno,  duerme para siempre.

-         No, no quiero, ¡ Por favor , Dios..!

-         ¿Qué te pasa? amor ¿Tienes una pesadilla?, dijo mi esposa despertándome

-         No… no fue una pesadilla, fue otra oportunidad.

 

 

 

 

 

Comentarios

Sr X 18/06/2013 13:31 #1
Si os dais cuenta al tio solo le importaba su familia, no el trabajo. Al final la vida la hace merecedora de ser vivida, no el trabajo o el dinero, sino el con quien compartes todos esos momentos que te la llenan de sentido. moraleja: vive y comparte la vida con quien te importe de verdad y sentirás que merece la pena vivir cada día un día más.

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