Juan carlos lopez original

Recetas para educar

Juan Carlos López
Entusiasmo por la educación y por la vida

¿Cómo se habla a un padre?

Muchas veces la relación entre padres e hijos no es la adecuada debido a la mala comunicación que hay entre ellos. En unos casos los hijos creen que el problema es su padre, y en otros, los padres creen que el problema es su hijo, cuando en realidad estamos ante un problema distinto.

 

Si los padres leéis este artículo a vuestros hijos hacerlo como un elemento de educación, no como no arma arrojadiza.

 

Queridos hijos, a un padre  o a una madre se le habla siempre con respeto, el respeto que debemos tener a un adulto. El mismo con el que os gusta a vosotros que os traten. De la misma forma en que  hablaríais con un extraño. La educación, la tolerancia y la empatía son la base de una buena comunicación.

 

A un padre, se le habla, nunca se le grita, aunque estemos de mal humor, seguro que él no es la causa, y si alguna vez  es él el que no nos habla bien, no le imites, él también se equivoca. Tú debes ser un eslabón más avanzado de la evolución. Hazlo con buen tono. No dejes que los  diálogos se conviertan en  antílogos, es decir, utilizar el lenguaje  para destruir el contacto interpersonal. 

 

Se le responde cuando te habla, y la contestación es instantánea, no cuando acaba el programa de televisión.

 

No se le contesta con gruñidos, ni ruidos guturales, ni umm, ni ammm. El habla nos diferencia de los animales.

 

Aunque parezca increíble entre tu padre y el i-phone o el i-pad, deberías elegir al padre, puede que un día te arrepientas si no lo haces, el padre no lo tendrás siempre y el whatsap si. No hagas bueno el dicho de que los móviles nos acercan a los que están lejos pero alejan a los que están cerca. Aunque seáis  la generación cibernética, no impidas que ello deteriore las relaciones humanas. No conviertas a los electrónicos en muros entre vosotros. Ni provoques que tus padres tengan celos de una máquina, sería muy triste, ¿cómo te sentirías tú si tu padre te cambiase por un ordenador?

 

Háblale con confianza, él te comprenderá aunque a veces no te entienda, y ten por seguro que nunca te fallará. Mirándole a la cara, por si él (nuestro mejor psicólogo) necesita leer algo más en ella.

 

Siempre ten en mente que su deseo es el bien para ti, pero la forma de demostrarlo no siempre va a estar de acuerdo con la tuya.

 

Cuando hables recuerda que la escucha es parte de la comunicación y procura hacerlo con la mente abierta. La comunicación es el único camino del entendimiento. Yo digo lo mío, tú dices lo tuyo, y entre ambos buscamos la verdad ¿de acuerdo? No olvides que el diálogo es el mejor camino para solucionar problemas y arreglar errores.

 

Pero recuerda que dos monólogos no son un dialogo: “¿Qué tal las clases? He quedado a las 3.

 

Si tus padres te ven como una persona responsable, tendrán más confianza para darte independencia. ¡Demuéstraselo!

 

Tus padres también tienen una vida además de los hijos, preocúpate por ellos, pregúntale por sus problemas, su salud, comparte sus ilusiones.

 

Hazle saber tus opiniones sobre la vida que nos rodea, sobre los problemas de la sociedad, si quieres que cuenten contigo, hazte valer.

 

No seas siempre demasiado vehemente, utiliza palabras como “a mí me parece”, “en mi opinión” que te parece si… “Yo creo que”. Si empiezas las frases con la palabra “mágica”: papá o mamá, tendrás ya muchas puertas abiertas

 

 


ESCUCHA

 

Los hijos deben aprender a hablar y nosotros debemos aprender a escuchar, teniendo en cuenta que al escuchar nos convertimos en una persona digna de confianza. Debemos escuchar con comprensión y cuidado, al hacerlo así estimulas a seguir comunicando y  te permite llegar al fondo de los problemas. Al ser escuchado le provocas un sentimiento de recompensa

 

¿Cómo hacerlo?: con una postura activa, manteniendo contacto visual, expresión facial de atención, tono de voz adecuado. Usando incentivos verbales: “si, si,” “ya veo,” utilizar expresiones como: “si no entiendo mal”

 

Que no hacer:

-         No interrumpir cuando nos habla, no juzgar ni ofrecer ayudas o soluciones prematuras

-         No rechazar lo que la persona está sintiendo: No te preocupes, calma…

-         No contraargumentar: ej., si nos dice “me siento mal”,  podemos responder “y yo también”.

 

ECO

Van caminando en las montañas un padre y su hijo, de repente, el hijo se cae,

se lastima y grita:

-          ¡Aaaaaahhhhhhhh!

Para su sorpresa, oye una voz repitiendo en algún lugar de

la montaña: “¡Aaaaaahhhhhhh!”

Con curiosidad el niño grita:

-          ¿Quién está ahí?

Recibe la respuesta:” ¿quién está ahí?”

Enojado con la respuesta el niño grita:

-           ¡Cobarde!

Y recibe la respuesta: ¡Cobarde!

El niño mira a su padre y le pregunta:

-          ¿Qué sucede?

El padre sonríe y le dice:

-          Hijo mío, presta atención.

Entonces el padre grita a la montaña:

-          ¡Te admiro!

Y la voz le repite “¡Te admiro!”

De nuevo el hombre grita:

-           “¡Eres un campeón!”

Y la voz responde: “¡Eres un campeón!

De nuevo el hombre grita:

-          “Estas lleno de éxito”

Y la voz responde:”Estas lleno de éxito”.

El niño está asombrado pero no entiende. Entonces, el padre explica:

-“La gente lo llama ECO, pero en realidad es la vida. Te devuelve lo que dices y haces.

 

 Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor, si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean, si quieres sonrisas sonríe”.

 

“Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida, la vida te dará de devuelta aquello que tú le has dado. Tú vida  no es una casualidad, es un reflejo de ti.”

 

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