Silueta saul n amado original

"Punto y coma"

Saúl N. Amado
Artículos relacionados con el mundo de la política, la crítica a determinados temas, experiencias vividas por el autor y actualidad en general.

SOL, PLAYA Y (MALA) LECHE

Playa detail

Se lavaron y se fueron. Imaginé que al ser quince de agosto sus vacaciones habían llegado a su fin y los utensilios playeros eran ya cosa del pasado.

Dicen que cuando uno está de vacaciones aumenta sus sentidos, aunque a algunos parece que se les debilita el olfato y no se percatan del olor que desprenden paseando por la playa. Qué les costará meterse al agua, me pregunto. Yo, por suerte, tengo bien fino el olfato y parece que el verano me ha dado más vista porque estoy reparando en pequeños detalles que antes no había observado. O sí, pero no me había parado a reflexionar sobre ellos.

 

Pasando el quince de agosto y entrando en la segunda quincena del mes, todo son movimientos de maletas y coches. Unos van y otros vienen. El otro día volviendo de la playa, antes de escalar los peldaños que conectan con el paseo marítimo, me acerqué a las duchas para quitarme la arena de los pies. A mi lado había una pareja de extranjeros que dejaron la sombrilla y las sillas sobre las papeleras. Se lavaron y se fueron. Imaginé que al ser quince de agosto sus vacaciones habían llegado a su fin y los utensilios playeros eran ya cosa del pasado.

 

Como buitres al acecho en busca de una presa que llevarse a la boca, salieron unas cuatro o cinco personas de no sé dónde que empezaron a inspeccionar la zona y, por supuesto, la sombrilla y las sillas de la pareja extranjera. Al momento, no quedaba ni rastro, como si no hubiera pasado nada. Ya no había ni sombrilla ni sillas, solo una pareja que dejaba atrás sus vacaciones y una familia contenta por hacerse con tan deseado botín.

 

Esa misma tarde, subiendo nuevamente de la playa, repetí la operación. Esta vez fue una pareja autóctona –padre e hijo–  la que dejaba una colchoneta en la basura. El padre sacó una navaja de la nevera y rasgó de arriba a abajo el hinchable quedando completamente inservible. Se lavaron y se fueron. Ni buitres ni inflable, solo un padre que decía a su hijo ‹‹por si viene algún listo, no te jode››.

 

Saúl N. Amado

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: