Fotico original

Pulsa Start

Toño González
Blog de Toño González

¿Juegos gratis? No, gracias

La delgada línea que separa el "jugar sin pagar" del "pagar por ganar".

El modelo de negocio free-to-play se extiende como una plaga en el mercado de los videojuegos. Con los MMORPG como semilla, los desarrolladores han encontrado en las aplicaciones móviles un nuevo universo en el que ofrecer por doquier “juegos gratis”.

 

Pero si no hay que pagar por jugar, ¿dónde está el negocio? La publicidad es la primera respuesta que se puede dar a esta pregunta –hay miles de juegos que están promocionados por una marca comercial o incluyen banners que pueden eliminarse, previo pago- si bien el concepto de juego “free to play” ofrece multitud de matices.

 

League of Legends, el ejemplo perfecto de juego free-to-play (Riot Games).

 

Lo más normal es que, al descargar un “juego gratis” –no le quito las comillas-, nos encontremos con un producto que tiene bloqueadas la mayor parte de sus características o, si no es así, restrinja el acceso a las más interesantes. No es una demo, pero casi. La premisa no puede ser más sencilla: descárgate nuestro juego, pruébalo, pero, si de verdad quieres disfrutarlo, pasa por caja.

 

Este tipo de comercialización tiene sus ventajas, como el regate que le hace a la piratería –casi extinta para los jugadores que quieren disfrutar del juego online en consolas, por otra parte- o la atracción de jugadores que, de encontrarse ante un producto de pago, ni siquiera pensarían en probar un juego determinado. 

 

En Gran Turismo 6 se pueden adquirir créditos del juego con dinero real (Polyphony Digital).

 

Existen innumerables posibilidades para implementar pagos a un juego free-to-play, desde nuevos personajes y apariencias para los mismos –en este punto puede que League of Legends se lleve la palma- hasta la compra de créditos del juego a base de dinero real –Gran Turismo 6, por ejemplo, incluye esa posibilidad, muy criticada por los jugadores e innecesaria para progresar en el modo principal que propone- . El problema aparece cuando el “juega gratis” se convierte en “gana pagando”.

 

Me refiero, en este punto, a juegos competitivos online en los que el jugador que decide gastarse 5, 20 ó 100 euros siempre va a ganar al usuario que ha decidido jugar sin invertir dinero, o al menos así sucederá la mayoría de las veces. Uno de los casos más sangrantes que se me ocurren es el modo Ultimate Team incluido en la saga Fifa desde hace años. Partiendo de la base de que Fifa no es un juego free-to-play y que el consumidor hace un buen desembolso de dinero cuando lo compra, en este modo online si pagas más, ganas. Así de simple.

 

En Fifa Ultimate Team, si pagas, ganas (EA Sports).

 

Yo prefiero pagar por un juego completo, o poder elegir entre las dos opciones, antes que tener que optar por un “juego gratis” engañoso. Drive Club va a tener una versión “free” para los suscriptores de Playstation Plus y una versión “completa”, con todos los coches y circuitos, que se podrá comprar en tiendas o en la PS Store. Me parece una opción más que acertada, siempre que no implementen pagos para obtener ventajas en el juego online.

 

Existen muchas opiniones favorables al modelo free-to-play y que lo sitúan como el futuro de la industria. No las comparto. Como consecuencia, también se habla de la desaparición del formato físico en los videojuegos. Yo prefiero pensar que seguiré coleccionando juegos en mi estantería.


Estoy jugando a The Elder Scrolls V: Skyrim (PS3).

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: