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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

¡Ya están aquí las tropas aliadas!

El pasado sábado fui a ver “La ladrona de libros” que, como toda película que aborda el exterminio Nazi, termina con la entrada victoriosa de las tropas aliadas que acuden en auxilio de los indefensos y desprotegidos que sufren la barbarie del imperialismo de la raza aria. Un año antes de llegar a Berlín, los aliados realizaron su paseo triunfal por los Campos Elíseos de París.

Y, el domingo por la mañana, tuve un sueño. “Yes, I had a dream”. Contemplé esos mismos Campos Elíseos repletos de gente vitoreando a las tropas aliadas. Ahora bien, los soldados no llevaban armas, su única bandera era el esfuerzo y la constancia por despertar la conciencia adormecida y mezquina de una sociedad que da la espalda a la mujer embarazada que sufre en soledad el miedo por el hijo que lleva en sus entrañas. Descubrí, entre la multitud, a un sinfín de "bebés no-nacidos", que esperaban el momento de su alumbramiento jaleando con gritos de júbilo a las “tropas aliadas” que venían a salvarles del horror del nuevo nazismo instalado en la cultura de occidente.

 

Sí, efectivamente el sueño tenía que ver algo con lo que sucedió esa mañana. El pasado domingo 19 de enero, la capital francesa estaba repleta de cientos de personas que se comprometieron a defender al concebido y a que “NINGUNA MUJER SE SIENTA SOLA, PARA QUE NINGUNA ESTE ABANDONADA Y PARA QUE NINGUNA SE VEA ABOCADA AL ABORTO”. [2]

 

La esclavitud, la prohibición del voto femenino, los derechos de los blancos sobre los negros o el privilegio de la casta aria impulsado por el nazismo han ido desapareciendo. El 8 de diciembre de 1948 se firmó la declaración de los Derechos Humanos y el no nacido, como se afirma en muchos tratados internacionales y lo recoge la sentencia del Tribunal Constitucional 53/1985, TIENE DERECHO A LA VIDA PORQUE ES UN SER HUMANO. Así, en el debate del aborto, no se puede hablar sólo y exclusivamente el derecho de la mujer embarazada que ya es madre, eso es una verdad a medias utilizada por los sofistas del pensamiento único de género. También e inexcusablemente, prevalece el derecho a vivir del hijo, cuanto más siendo este débil e indefenso.

 

Nuestra legislación, concretamente la ley 2/2010, otorga el derecho a unos ciudadanos de “una clase superior” para torturar con diversos instrumentos y sustancias químicas a seres humanos indefensos con el fin de segarles la vida. Al fin y al cabo, así lo afirma Javier Valdés, ginecólogo en el centro de orientación familiar del complejo hospitalario de Vigo: “¿El feto es un ser humano?Sí, como también lo son a los que meten en la silla eléctrica, pero son casos muy puntuales (569 en un área de medio millón de habitantes), y hay que pensar en la vida de la madre”. Y es más, en otro lugar de la entrevista, concluye “A nadie le gusta abortar, a los que hacemos abortos es a los que más nos molesta… pero alguien tiene que hacerlo.” Según estas afirmaciones no parece muy arriesgado llamar a algunos ginecólogos los “nuevos verdugos del siglo XXI”.

 

Después de los cientos de actuaciones de la Fundación RedMadre, a través de todas las asociaciones locales creadas y de la colaboración altruista de miles de voluntarios anónimos (más de 1700  mujeres fueron acompañadas durante 2012 en CyL [1]), nadie puede acusar al Foro de la Familia de dejar a la mujer sola con "su problema"; así, las dificultades de una mujer embarazada son de todos, en especial de los que estamos más cerca de ella.

 

Sin embargo, los abortistas, los que defienden el supuesto “derecho a elegir sobre la vida de un ser humano”, sí dejan sola a una mujer embarazada en situación de riesgo. La mujer inducida al aborto por la “violencia estructural de género” queda sola en una sala fría de una clínica gris, queda sola en el llanto silencioso de sus noches de invierno [3] y queda sola en las manos sangrientas de un “médico” que calla su conciencia con dinero fresco y teñido de rojo. A pesar de todo, ella no es la culpable de esta violencia social y machista impuesta por los ideólogos de género; ella, la mujer inducida al aborto, es una víctima más y toda la sociedad en su conjunto es reo responsable de ese acto no querido.

 

Un hijo vivo siempre conllevará más satisfacciones y alegrías, a pesar de las dificultades sociales, económicas y familiares, que un hijo muerto. Si no lo crees escucha a Nena Daconte en su relato cantado del aborto que vivió en primera persona: http://www.youtube.com/watch?v=AU3QhwKFGmk

 

Notas

[1] Memoria de actividades de RedMadre CyL 2012 http://www.redmadrecyl.es/portfolio/memoria-de-actividades-redmadre-201/

 

[2] Discurso de Benigno Blanco en París http://www.forofamilia.org/notas-de-prensa/el-presidente-del-foro-de-la-familia-benigno-blanco-defiende-la-vida-la-mujer-y-la-maternidad-en-la-marcha-por-la-vida-de-paris/

 

[3] El síndrome post aborto (SPA)  http://psicopediahoy.com/sindrome-post-aborto-spa/

Comentarios

José Luis Amat 23/01/2014 20:10 #3
Con el extraordinario éxito de la manifestación de París, se demuestra que por encima de los habituales retos entre vecinos condenados a entenderse, hay intereses comunes y la VIDA es uno de ellos. Gracias a los franceses por esta demostración de buena voluntad.
Vicente 22/01/2014 23:43 #2
Paris ardió... ¡por la vida! De nuevo un post extraordinario, José Javier. Razonamientos impresionantes e impactantes. Cada vez se ven más claras las conexiones de todas las violencias: maltrato a la mujer, pena de muerte, nazismo, prácticas eugenésicas, esclavitud, aborto. Al final, desprecio absoluto de la vida humana. Los enemigos de la vida siempre tendrán en frente a los defensores de la libertad, pues no puede haber libertad sin vida. Libertad no es hacer lo que me dé la gana, sino saber hacer lo que debo, y sobre todo respetar la libertad -y por lo tanto, la vida- de los otros. Yo no soy libre de matar a nadie, no soy libre para hacerle daño, no soy libre de torturar o explotar. Mi libertad exige mi responsabilidad. Los americanos nos salvaron en 1918 y en 1945. ¿Tendrán que venir también a salvarnos en la cuestión del aborto? Las tropas aliadas -aliadas de la vida- volvieron a desfilar en Paris. ¿Tendremos que hacer otro desfile en Madrid?
GIGIA6 22/01/2014 21:49 #1
Nunca había pensado que la manifestación francesa en favor de la vida pudiese ser comparada al desfile triunfal de las tropas aliadas tras liberar a Francia del azote del nazismo, pero me parece un simil excelente. ¡Enhorabuena! Ahora, la ideologia de generero que intenta imponer por obligación a todo el mundo sus postulados, puede encontrarse con un frente aliado de liberación con el que no contaba.

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