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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

Los deberes escolares: una reflexión para el verano

Estamos terminando el curso escolar y sería bueno que, tanto los profesores como los padres, reflexionemos sobre la colaboración mutua que se establece en el entorno privilegiado de la escuela. A este propósito conviene recordar la huelga de deberes que, por motivos ideológicos, se planteó a mediados de este curso escolar en Francia y los debates que suscitó en nuestro país.

Pues bien, en febrero de este año FEDEA publicó Study Time and Scholarly Achievement in PISA. Este estudio, realizado mediante una metodología cuantitativa y con el rigor científico que ella precisa, llega a una conclusión muy clara: no existe correlación entre el rendimiento académico y el tiempo dedicado en casa a la realización de las tareas escolares.

Ahora bien, antes de continuar es preciso aclarar un principio antropológico y ético previo: qué competencias son responsabilidad de cada agente educativo. Por un lado los profesores son docentes, enseñantes, maestros del arte de explicar y hacerse comprender, por otro, los padres son los responsables originarios de la educación de sus hijos; si bien ambas tareas son complementarias y no excluyentes. Pero algo va mal cuando los primeros, los docentes, encuentran que su principal tarea en el aula es educar, y los segundos, las familias, desempeñan una labor de enseñantes. Y este es un sentir generalizado en la sociedad española.

Volvamos al estudio de FEDEA. En las conclusiones se hace una referencia explícita a nuestro país. €œEn España, señalan los autores, la compensación de menos horas de clase o el bajo nivel socio-económico de la familia con más tiempo de estudio individual es enormemente costosa o prácticamente imposible.€ Es más, se aclara que, atendiendo al informe PISA 2006 (y son muchas las tablas de correlaciones que se ofrecen en el estudio), se encuentra que en la mayoría de los países el empleo de mucho tiempo de estudio personal influye negativamente en el rendimiento escolar, mientras que más tiempo en el aula conlleva mejores resultados. He aquí una tabla comparativa:



En la primera mitad de la tabla se presentan las puntuaciones que corresponden a las calificaciones obtenidas en el PISA 2006 por países en las áreas de matemáticas, lectura y ciencias. En la segunda parte se ofrecen las horas lectivas medias por alumno, el tiempo de estudio en el hogar y las clases particulares de refuerzo.

Si bien, es verdad que los padres debemos velar porque nuestros hijos realicen (bien, mal, regular, con errores o sin ellos) las tareas que el profesor les indica. Al mismo tiempo, los profesores serán los encargados de corregir, explicar, matizar y aclarar aquellos aspectos que se consideren oportunos del trabajo realizado al día siguiente en el aula. Es cierto que algunos niños, por cuestiones de desarrollo madurativo, precisan una atención especial, pero delegar este quehacer, en la mayoría de los casos, a la familia es un craso error del Sistema Educativo. Pero, al mismo tiempo, no es menos cierto que aquellas tareas realizadas en casa y al día siguiente no revisadas por el profesor desmotivan al escolar y no surten el efecto para el que se fijaron.

Por lo tanto, deberes, sí pero, Âżcuáles? Ofrezco el siguiente cuadro que puede servir como una primera reflexión. Mi experiencia en diversos centros educativos me ha permitido conocer a diversos profesionales del mundo de la educación y he encontrado que aquellos maestros que diseñan sus propios métodos docentes y no se afanan por cumplimentar todos los ejercicios del libro de texto logran una mayor implicación de los alumnos con menos tiempo de dedicación en el hogar.



Quiero añadir, como ya he indicado en algún otro post, que en Finlandia hasta que los niños no alcanzan los 10 años, no realizan exámenes / controles, ni existen las notas numéricas. El profesor, mediante la observación diaria y los registros estructurados según criterios, informa a los padres sin utilizar notas numéricas ni escalas graduadas.

El currículo del hogar
Hasta aquí la tarea del docente. Ahora, Âżen qué hemos de implicarnos los padres? ÂżCuál será el diseño del trabajo diario de casa? ÂżQué tareas hemos de realizar los padres para favorecer el desarrollo académico de nuestros hijos? Redding (2000) nos ofrece un elenco de actividades que se pueden realizar en familia y que propician la mejora del rendimiento de los hijos en el colegio. Ya he hablado de ello en otro post, pero recojo aquí una síntesis de aquellos deberes ineludibles que tenemos los padres en casa para reforzar el currículo de la escuela:

1.- Fomento de las relaciones padres-hijos que ayudan en la tarea escolar, como:

€˘ las conversaciones diarias sobre hechos cotidianos,
€˘ las expresiones de afecto,
€˘ los comentarios en familia sobre libros, noticias del periódico, revistas, programas de televisión,
€˘ las visitas en familia a bibliotecas, museos, zoos, lugares históricos, actividades culturales,
€˘ y el estímulo para emplear nuevas palabras y para ampliar el vocabulario.

2.- Desarrollo de rutinas en la vida familiar:

€˘ marcar un tiempo de estudio en casa,
€˘ distribución prudente del tiempo para comer, dormir, jugar, trabajar, estudiar y leer,
€˘ disponer de un lugar tranquilo para estudiar y leer,
€˘ fomentar el interés de la familia en hobbies, juegos y actividades con valor educativo.

3.- Y, finalmente, fomentar las expectativas familiares y controlar algunos aspectos de la vida social de los hijos:

€˘ dar prioridad al trabajo escolar y a la lectura sobre ver televisión y actividades de ocio,
€˘ habituarse a tener expectativas de puntualidad,
€˘ fomentar las expectativas de que los hijos harán las cosas lo mejor que puedan,
€˘ preocuparse por el uso correcto y apropiado del lenguaje,
€˘ ver películas en otros idiomas o fomentar su uso en algunas situaciones,
€˘ control prudente de los padres sobre el grupo de amigos de sus hijos,
€˘ controlar y analizar con los hijos los programas de televisión,
€˘ conocer los logros y fracasos del hijo en la escuela y de su crecimiento personal.

En último lugar, me queda recomendar la lectura del artículo €œÂżEstamos locos?€ de Oscar González publicado en Padres y Colegios y de las aportaciones de Alberto del Mazo en su post €œÂżTienen que llevar deberes los alumnos de primaria?€.

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