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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

Educar desde el contexto

Familia detail

Los que hemos nacido entre 1960 a 1975 vivimos una enseñanza que se caracterizó, en el aula, por la mediación teórica a través del libro de texto y, en la familia y en el barrio, por la educación contextualizada en situaciones reales de aprendizaje. Familia y escuela se complementaban mutuamente y el “control social” –de vecinos, tenderos y transeúntes…– se encargaba del resto.

Con la constitución de los ayuntamientos democráticos, los servicios municipales de todas las corporaciones locales, cada una con su matiz peculiar, pusieron en marcha una serie de programas dirigidos a las escuelas con los que se pretendía facilitar la enseñanza enraizada en el entorno de cada ciudad. Tanto es así, que ya nos hemos acostumbrado a ver por nuestras calles a grupos de alumnos acompañados por su profesor. Los escolares conocen y aprenden, de forma contextualizada y allí donde el concepto se palpa, los diversos estilos arquitectónicos, las diferentes especies de árboles y aves de cada ciudad, estudian los parques y jardines, participan en plenos de los ayuntamientos y diputaciones, descubren la educación vial en la vida real o asisten a teatros o conciertos didácticos…

 

Esta enseñanza contextualizada, que antes se realizaba en el barrio, en la familia o en los grupos de scout parroquiales, se ha ido integrando en los métodos y didácticas de la escuela. ¿Dónde queda la función de la familia? ¿No será que los padres hemos dejado también esta responsabilidad en manos de la escuela? ¿No nos damos cuenta que nuestros hijos –como escribe Catherine L’Ecuyer en su libro “Educar en la realidad”– necesitan dejar las vivencias digitales para dar paso a la observación de lo que acontece en el mundo real? Los niños de hoy precisan convivir con sus amigos en las plazas y en el parque y vivir experiencias familiares sanas, tales como una salida al campo, descubrir una nueva ciudad tocando sus piedras, un paseo en bicicleta, o subir a una colina para dejarse asombrar por las maravillas que desde allí se descubren.

 

Ese clima familiar favorece la enseñanza y el aprendizaje contextualizado, vivencial, a base de experiencias reales, y contribuye sobre manera a fortalecer el matrimonio, a que haya armonía dentro del hogar y a que el clima familiar sea proclive a inspirar hábitos y conductas en beneficio de toda la familia.

 

Las ciudades actuales ofrecen multitud de oportunidades para aquel que quiera aprovecharlas. Esas lecciones compartidas y vividas en familia cimientan una sociedad mejor, más sana, y en la que todos tienen acogida. ¡Familia no delegues en la escuela aquello que es tu responsabilidad primera: la educación de tus hijos!

 

Nota:

Imagen tomada de https://pixabay.com/es/familia-ciclismo-moto-paisaje-774301/

Comentarios

Pedro 23/09/2015 20:44 #2
Uno de los grandes problemas de este pais ademas de la que nos explico tambien Jose Javier Rodriguez por que yo naci en el 69. Son los habitos de dormir aqui en este pais no se vive el dia si no la noche y asi nos va lo mezclamos con grandes dosis de alcohol/drogas malas adiciones y los jovenes una gran mayoria. La cultura es el alcohol y socializarse es el botellon. Apoyada sin duda por muchos padres y por la sociedad en general. Las ciudades y algunos pueblos el ruido y la suciedades son los verdaderos amos. Imperado los idolos de tele basura lacayos , simberguenzas, ladrones, trasfugos, zafios y de mas maleantes les ponen como heroes de leyenda y referente cultureta. Aqui no hay quien duerma y si no duermes como vas a trabajar las situaciones cotidianas ademas de la de los hijos. malos habitos y horarios de comida de dormir de vivir. Menudo estres, tantas tensiones nos romperan. Somo muy pocos lo que queremos cambiar este tipo de vida unico en el mundo.Y nos llaman locos por eso. Si no hay herencia biologica y de cultura historica la evolucion este pais sera la destruction de la misma.
MaríaCarGis 23/09/2015 15:57 #1
Parte del problema es que hoy en días los padres, cuando ambos trabajan fuera, llegan a horas poco compatibles con la familia, cansados del trabajo y tienen ganas de todo menos de corregir, explicar, hablar... es decir; de educar. Y así le han ido cediendo terreno a la escuela. ¡Una pena!

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