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Palabras para mis inquietudes

María Amor Rodríguez Blázquez

AUTOCONTROL

Hablamos de autocontrol cuando nos referimos a la capacidad que tiene cualquier persona para realizar cualquier acción, con el objetivo de  controlar que no suceda otro comportamiento no deseado.


Hay diferentes formas de autocontrol, podemos ver un ejemplo cuando hacemos dieta, muchas personas nos autocontrolamos sin saberlo, es decir, utilizamos estrategias que están adquiridas por nosotros, para pasar por alto momentos de hambre, no comprar un pastel que estamos viendo en el escaparate, beber agua para quitar apetito, etc…


Otro tipo de autocontrol es el emocional, este se refiere también a la serie de estrategias o habilidades que tenemos que utilizar para poder llevar a cabo las acciones deseadas de una manera adecuada y respetando a todo lo que me rodea.
El niñ@ de los 0 a los 6 años no tiene desarrollado el autocontrol dentro de su conducta, los primeros años realizan todo por impulso y deseos inmediatos. A los niños les cuesta mucho poder controlar sus conductas, por eso muchas veces, no siguen nuestras órdenes cuando están necesitan de un control voluntario para realizarlas.


El autocontrol se puede trabajar en todas las facetas del niño, desde casa, en la escuela, en el parque, hay que saber aprovechar los momentos.


El autocontrol se define como el proceso mental que nos permite manejar nuestros pensamientos, emociones y comportamientos para mantenerlos acordes con los objetivos que nos hemos propuesto lograr.


Para conseguir controlarse en algunos momentos es importante tomarse un descanso para airear, nos salimos de una situación conflictiva, en la que comprobamos que nuestros impulsos están sobre nosotros y pueden superarnos, pedimos  “tiempo” y nos paramos a pensar en la situación y en cual es la mejor manera de resolverla, en vez de actuar impulsivamente. Así conseguimos no actuar impulsivamente, y recuperar la “sensación de autocontrol” sobre nosotros mismos.


Si eres goloso, también puedes utilizar el dulce para trabajar con  tu autocontrol, al parecer, los niveles de glucosa juegan un papel importante en el autocontrol. Lo que significa que la respuesta del cerebro a la glucosa es clave para lograr esa mejora cognitiva. Por tanto, según sugieren los investigadores, tomar algo dulce puede ayudarnos a recuperar el autocontrol.


Si con el pequeño descanso o con  un rico dulce, aún continuas sin poder controlar las situaciones que te desbordan , tomate un descanso mayor y si es se cree necesario puedes acudir a un profesional, que trabajará para ayudarte a renovar estrategias y técnicas para enfrentarnos a esas situaciones.

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