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Palabras de becaria

Alicia Presencio
Aprendiendo rápido entre letras que forman palabras...

No nos gusta Bolonia

El sistema europeo de educación universitaria es un disparate: perjudica a los alumnos trabajadores y beneficia a los vagos y maleantes...

Llevo tres años de carrera, lo suficiente como para tener motivos que me llevan a pensar que se está errando con el sistema Bolonia.

 

No voy a entrar en argumentos económicos, de si perjudica al alumno con pocos recursos económicos o beneficia a los chicos y chicas de 'posibles'. Voy a centrarme en la práctica, en el día a día, gracias a testimonios de compañeros, amigos y vivencias propias...

 

LA LOTERÍA DE LAS NOTAS

 

Supongo que la reforma educativa vino con las mejores intenciones del mundo, y claro, al venderla, todo son ventajas. El problema viene cuando pasamos de la teoría a la práctica. Con el plan Bolonia, los exámenes teóricos pasan a contra muy poco. ¡Qué bien! pensarán muchos. Menos estudio. Sí, y más trabajos en grupo. Muchos. Tantos que, si tuviera que definir lo que es Bolonia, respondería que una sucesión de trabajos grupales, en los que tu tiempo académico se ve reducido a mínimos y tu rendimiento personal acaba supeditado por el de otros compañeros. Una lotería de notas finales, vamos.

 

Seguro que el lector habrá pasado por la etapa de trabajos grupales. Qué caos, qué disparate. Verán: Bolonia justifica que, cuantos más trabajos de este estilo se hagan, más formado y cualificado saldrá el estudiante, y preparado para una sociedad en la que prima el trabajo entre compañeros. No me puede producir más risa, señores. Resulta que, al final, siempre acaban currando los mismos y siempre se escaquean o entorpecen los mismos. Siempre. 

 

JUSTOS POR PECADORES

 

Cuando tienes problemas, el profesor te dice: "aprende a solucionarlos, para eso son las dinámicas grupales." Utopías. Los más espabilados y los mejores cualificados acaban tirando del resto. Y con tirando me refiero a currando. Osea, que no solo hacen su parte, sino también la del resto de los compañeros mediocres o incompetentes que se la trae sin cuidado que pueda entorpecer tu nota. No hablemos de la suya...

 

Pero esto no solo pasa en la universidad, no crean, también ocurre en la vida real, dentro de la sociedad. Y yo me pregunto... ¿por qué los universitarios trabajadores tienen que pagar el pato de la incompetencia social? No ya de la de sus compañeros de aula, no... Bolonia te dice: "esto es así porque es lo que te vas a encontrar cuando salgas fuera." ¿Acaso porque estén mal las cosas tenemos que seguir fomentándolo? ¿Siguiendo con el ejemplo? ¿Debemos seguir tirando del carro de gente vaga y maleante que no hace sino entorpecer a aquellos que aspiran a destacar en una profesionalidad altamente cualificada y demostrada? 

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