Woody 320x100 copia original

La mirada de Woody

Woody García Llorente

A mi amigo Dani

Tengo un nudo en la garganta desde que el domingo por la tarde una llamada telefónica me anunciara una trágica noticia de la que nunca acabaré de reponerme.

Daniel, uno de mis mejores amigos se desplomó en plena calle, víctima de un infarto fulminante de miocardio que destrozó su corazón y el de todos los que queremos, tan solo tenía treinta y cuatro años.

El suyo ya no volverá a latir, pero siempre tendrá un hueco en el mío, del que espero siga muchos años funcionando como un reloj.

Todo esto me suscita muchas dudas, me invade un sentimiento de sinsentido que no acierto a descifrar, lo mire por donde lo mire.

Lo que si considero, es que estamos aquí para disfrutar, y cada cual debe interpretar como hacerlo. Daniel me enseño mucho, pero lo que más valoraba de él, era la seguridad en sus manifestaciones respecto a como quería vivir su vida, y que esperaba de ella.

Interpreto que no le tenía miedo a la muerte, yo en cambio sí.

Nacemos para vivir, pero nadie nos enseña a asumir la muerte, que es algo que se supone natural, y que tarde o temprano nos llegará. Sin embargo yo soy de esos que lejos de asimilarlo, se molesta simplemente con orlo mencionar.

Las diferentes religiones existentes tratan de darle un significado a la muerte, divinizando esta con una vida mejor tras ella, yo soy católico, pero no tengo muy claro que haya algo después de este viaje.

Me aterra, y sé que es un mal común, que a muchos de ustedes también les sucederá probablemente lo mismo

En este punto, lo más coherente es no pensar en ello,  vivir cada día pensando en el momento, y valorando que el mañana será un regalo del cielo.

No somos dueños ni de nuestra propia existencia, por ello tiene más valor aun poder vivir.

El mundo es tan inmenso, que no sabemos nada de lo que pasa diariamente en el, solo cuando te sucede un hecho catastrófico, como para mí lo fue el pasado domingo con el fallecimiento de mi gran amigo, te das cuenta de que constantemente estas situaciones les pasan a muchas personas, en diferentes lugares de la tierra.

Por muy duro que sean un hecho, la realidad es que  hay que reponerse. Es difícil, muy difícil, dificilísimo... Pero no nos queda otra.

Me gustaría desde aquí, agradecer a Dani la amistad que durante tantos años me ha brindado.

Gracias gordo.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: