Antonio moreno original

La anomalía

Antonio Moreno
Lo que no podemos permitir

Miranda de Azán, primer municipio comprometido con la Economía del Bien Común

Frente a tantas voces repetidas de que no hay alternativa, de que “esto es lo que hay”, que no queda otra política posible que seguir los dictados de Bruselas o, incluso, que este capitalismo democrático es el “fin de la historia” y, por tanto, que no cabe esperar una salida de este sistema; cada vez son más las voces que afirman todo lo contrario. No en el sentido de que exista una alternativa, sino de que hay muchas: Que este modelo capitalista depredador no es ni puede ser nuestra condena ni nuestro único futuro.

“La verdad es el enemigo de cualquier sociedad abierta, como quiere Popper […] o, simplemente de cualquier democracia, ya que si en política existiera una verdad, un orden genuino que debiéramos conocer y aplicar, no tendría sentido votar y bastaría que depositásemos nuestra confianza en premios Nobel, sabios y papas”, nos recuerda Vattimo en Ecce Comu. Y son muchos quienes se creen en posesión de la única verdad y de la única política, sobre todo, desde la caída del muro de Berlín. Y son muchos también quienes creen que fuera de su angosta madriguera, solo hay oscuridad, frío y monstruos. Pero, en realidad, solo quienes se encuentren “a gusto” en este mundo pueden hacernos creer esto, solo a quienes les “vaya bien”, aunque para ello tengan que desviar la mirada de lo que no les gusta, solo ellos han dado por bueno y se han “reconciliado prematuramente” con esta sociedad injusta.

 

Porque, ¿en nombre de qué bien incierto tenemos que aceptar como un mal necesario la discriminación permanente de las mujeres y el retroceso que en las conquistas sociales de los últimos años están causando estas políticas de recortes y que están asumiendo y sufriendo principalmente a ellas? ¿Y en nombre de qué tenemos que asumir como necesario más de cinco millones de parados, que son más de cinco millones de dramas, algunos terminales, a quienes se les ha aplicado una solución (está sí “en diferido”) para cuando se resuelvan todos los problemas de la banca? ¿Yen nombre de qué, hasta cuándo y dónde vamos a tener que soportar esta cascada sin fin de recortes y esta desvergüenza de corrupciones adheridas a la maquinaria del sistema cuando no convertidas ya en el propio sistema?

 

Si no hay alternativas, digan lo que digan, no hay democracia. Pero no solo alternativas dentro del sistema, sino alternativas al propio sistema. Y la “verdad única” terminará siendo totalitaria y asfixiante, aunque luzca un bonito disfraz de democracia, y acabará aplastándonos con una bota la cara cada vez más como imaginaba el futuro Orwell en 1984.

 

Quienes en la lluviosa tarde de este sábado 9 de marzo nos reunieron en Miranda de Azán para hablar de la Economía del Bien Común no se conforman con ese futuro, ni consideran que no haya alternativas, incluso dentro del sistema, para subordinar esta política de Monopoli o de casino a los fines de la dignidad, la justicia social y el respeto al medio ambiente que libremente acordemos en una sociedad democrática.

 

No esconden que el capitalismo financiero actual es insostenible desde el punto de vista ecológico, pero su crítica principal se centra en reconocer abiertamente que los valores económicos (egoísmo, engaño, codicia, avaricia, envidia, falta de consideración, falta de responsabilidad, etc.) son incompatibles con los valores que todos reconocemos como humanos (confianza, sinceridad, ayuda mutua, generosidad, aprecio, escucha, corresponsabilidad, respeto, etc.), que indicadores económicos como el crecimiento del PIB o el beneficio financiero no miden adecuadamente el desarrollo humano y que, para salir de esta crisis, es necesario resolver las contradicciones entre la economía de mercado y los valores humanos compartidos ampliamente en la vida diaria.

 

Se presentan como una alternativa modesta, no la única, sino una entre muchas de esto que se conoce como economía solidaria, y pretenden que un nuevo indicador económico, que ellos llaman Balance del Bien Común, en el que están presentes valores como la dignidad humana, la cooperación, la sostenibilidad, la justicia social y la democracia y transparencia en la toma de decisiones, sirva de criterio para evaluar a empresas e instituciones y les permita ser reconocidos socialmente y apoyados legalmente.

 

Lo sorprendente es que haya tenido que ser Miranda de Azán, el único municipio de Salamanca con gobierno de Izquierda Unida, el que aspire, por una vez a ser pionero en esta experiencia en Castilla y León, con la esperanza de abrir otro futuro y que, por una vez, el pez chico se coma al grande.

 

lanomalia.blog@gmail.com

Comentarios

Lydia 02/08/2013 16:52 #5
Buenas tardes a todos: Yo no conocía ni que existía este pueblo, pero al saber que está comprometido con la Economía del Bien Común, lo he conocido un poco más, aunque sea de lejos, y estoy muy contenta. Espero ir a este pueblo algún día a visitarlo. Qué bueno, seguir así, que es verdad que hay otra forma de hacer economía, que al fin y al cabo es para lo que se creó la economía, para el bien comun. Un abrazo desde Canarias. Sí se puede, sin duda.
Mundo Catarata 14/03/2013 17:30 #4
Muchas gracias a los compañeros y compañeras de Madrid que se acercaron hasta Salamanca para compartir su conocimiento y transmitir su entusiasmo. ¡Comenzamos con el grupo de Economía del Bien Común en Salamanca! ¡Otra economía es posible!
Juan Pablo 12/03/2013 15:12 #3
¿Es posible una economía más justa? La EBC promete ser un modelo viable, y eso es lo que queremos indagar en un documental desde Attac TV. En concreto, se trata de un proyecto de documental sobre la Economía del Bien Común, que podéis conocer en esta web (donde hay vídeos de Felber y otros más). http://bit.ly/VpES7s y http://ebc-documental.com Facebook: http://on.fb.me/WxwJuC Twitter: DocumentalEBC
Alexandra C. Santos 12/03/2013 12:12 #2
No sólo hay otra solución, como es necesaria! :-) Muy buen artículo! Un análisis muy acertado de la situación actual, y un resumen clarisímo de lo que pretende la Economía del Bien Común. Enhorabuena! También a Miranda de Azan por la capacidad de visión de un futuro en el que seamos todxs "más iguales"...
Diafano 12/03/2013 10:24 #1
Hagamos de la economía del bien común nuestra economía..., si se puede...

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