Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Sube a mano y grita NO...

Por norma general soy bastante escéptico y suelo poner en cuarentena las críticas de locales €“tanto para bien, como para mal€“ que se cuelgan en Internet; no me creo nada a pies juntillas €“porque en muchos casos los comentarios son tan descarados, que algunos post/ artículos/crónicas tienen cierto tufo a Brumel€“ y soy de los que se toma la molestia de dedicarles una visita, si es que desde un principio y sin ayudas externas, suscitaron mi atención.

Pero siempre hay excepciones y cuando un grupo de personas relativamente conocidas en nuestro €œgastromundo€ -a las que respetas o al menos respetabas-, se dedica a disparar a través de sus smartphones salvas de tuits y piropos que rozan el albañilismo gastronómico, en los que hablan de creatividad elevada a la máxima potencia, de crujientes y suaves frituras, de salsas para tomártelas a chupitos, de carnes oxigenadas y rojas como los mofletes de Heidi, de texturas cuidadísimas y pescados virginales e inmaculados, pues terminas cayendo en sus redes y máxime cuando las críticas €“esta vez profesionales- también le sonríen como el logotipo de Matutano.

Es entonces cuando guardas tus principios para una mejor ocasión y te pegas un viaje hasta ese templo gastronómico; por curarte en salud -aunque también por saber de que pie cojea cada uno- decides pedir algunos de esos platazos con los que lograron ponerme cachondón en su momento y además algún otro al que le presupones mayor potencial; después de eso sólo deberías pensar en relajarte y disfrutar, pero tras echar un vistazo a las mesas de al lado, también decides incluir en el ritual, un par de avemarías con los que encomendarte a la Virgen del Abrigo de Pana.

Resulta que las suaves frituras son sospechosamente parecidas a las de otros locales y por ende compradas, las salsas nada del otro mundo y el €œcondumio€ que flota en ellas, tiene la típica quemazón superficial y un regusto como de haber compartido cámara con Walt Disney, las carnes potentes y oxigenadas se han debido asustar por el camino y por eso llegan oxidadas como aguacates milenarios, y los pescados mas que ser virginales, han visto a la virgen y en algún caso a la chica de la curva.

Como sabéis, mi labor aquí no es hacer crónicas al uso, principalmente porque a vosotros poco o nada os importa la ubicación de los locales que yo visito y en buena parte también, porque no me considero con las aptitudes necesarias como para hacerlo y mucho menos con cierto desparpajo, así que voy al meollo de este post.

ÂżPor qué narices se tiene que hablar bien €“muchas veces rozando la excelencia- de un local que en condiciones normales pasaría sin pena ni gloria por los mentideros gastronómicos? Âżqué necesidad tienen un grupo de personas, de jugarse su reputación mintiendo como bellacos?

Por un lado me parece ruin, rastrero y totalmente enfrentado con cualquier tipo de ética periodística, cobrar por ensalzar las bondades de algo que no las tiene y que alguien sin formación en el sector -como yo- no tarda más de dos platos en intuir. Cobrar por tu trabajo no implica tener que decir que la vida es siempre maravillosa.

Pero el gremio no profesional -bloggers - tampoco se puede ir de rositas en este punto y aunque sólo sea por amor propio y por no quedar como una marioneta €“o un gastrocanapero, como lo denominan algunos con mucha gracia-, podría intentar emitir juicios de valor serios, sin caer en el mamoneo y la €œlimpieza de bajos€ pertinente, sólo por haber cenado gratis.

En esta misma línea, también me extraña el pasotismo del hostelero, que evidentemente tampoco va a pedir una lapidación pública, pero si que al menos debería buscar una crítica sensata de puertas para dentro, porque aunque ahora no lo vea, está tirando piedras sobre su propio tejado.

En resumen, no tienen ustedes por qué hablar mal de algo si no ha cumplido sus expectativas, pero tampoco se sientan obligados a hacerlo bien, porque hay gente que confía en vuestro criterio y se van a llevar chascos como el mío; además lo que es pan para hoy, posiblemente sea hambre para mañana.

PD: Ojo con las fotos de los tuits, algunas dan ganas de todo, menos de visitar ese local... :)

Twitter: @DavidMonaguillo
email: pecadosmonaguillo@gmail.com

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: