Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Pereza...

Esta semana en plena €œoperación cuaresma€ han emitido Seven por nosecuanteava vez y eso ha propiciado que volviese a tener pesadillas con los pecados capitales; en concreto con el que se refiere de una forma más concreta a nuestro €œgastromundo€, aunque hoy en día éste ya se haya quedado un tanto anticuado y la mayoría de la gente al escuchar la palabra €œGula€, piensa que le estás hablando de esos spaguetti de pescado triturado a los que hay que bañar en aceite con guindillas y ajos para que sepan a algo.

Pero hay más pecados capitales a los que podemos encontrarle su vertiente gastronómica como es el caso de la pereza; esa lacra tan €œde moda€ actualmente, que una vez nos inocula con su veneno poco a poco va paralizándonos hasta terminar haciendo de nosotros ese prototipo de señor de 140 kilos que ve películas porno con sus gayumbos llenos de frenazos, mientras su salón se convierte en un improvisado Paseo de la Castellana, con 4 torres de cajas de pizzas y cementerio de cervezas; un ser dejado y vaguete al que hasta poner el microondas le supone trabajo.

Hoy no voy a dar caña a las grandes cadenas de comida a domicilio, aunque me muera por dentro cada vez que veo como en sus cajas se auto proclaman embajadores de la dieta mediterránea, por el mero hecho de colocar sobre su exitosa masa, unas tiras de pimiento morrón y de champiñón de bote; esto es como ver al más laureado presentador de telediarios, vendiéndote un seguro sin cambiar ni tan siquiera el registro de voz con el que segundos antes habló de una tragedia en el Congo Belga.

Pero voy a centrarme de una vez en lo que realmente me motivó a escribir este gazpacho, en esos consumidores que demuestran la inteligencia justa para no mear a contraviento cuando vencidos por la dejadez extrema compran ciertos productos; y es que cada que vez que dispongo de unos minutos libres para recrearme en las estanterías de los super, no puedo más que ponerme de muy mala leche al descubrir un montón de joyas como la que os muestro en la imagen que da pie a este artículo; autenticas odas al webecismo patrio ÂżDe verdad alguien puede ser tan tremendamente vago como para no cortar un par de limones en medias lunas?

No sirven los argumentos del tipo €œsi lo compro fresco, podría pudrirse antes de que lo use€, porque es una de las pocas cosas que puede aguantar €œsiglos€ incorrupta; una cucaracha de nevera que sobreviviría hasta a una explosión nuclear, un Macaulay Kulkin de las frutas al que puedes dejar de vacaciones sabiendo que cuando vuelvas seguirá ahí sano y salvo; y si tardas un poco más simplemente irá consumiéndose poco a poco , incluso llegando a momificarse, pero nunca dejará de ser un perfecto custodio de tus latas de cerveza y del brik de nata.

Tampoco entiendo como pueden despilfarrar 1‚Ź en unas rodajas con un valor cítrico poco superior a chupar un tapón de Trina. Y es que a ese precio por lo menos debería de haberlo relamido Julieta Venegas en algún videoclip de canción moñas.

Lo peor de todo es que son miles los productos similares €“ perdón por usarlo como cabeza de turco, pero es que se presta al chiste fácil -, que triunfan como Las Grecas vendiéndose bajo el amparo de la quinta o sexta o yo que se que gama porque ya he perdido la cuenta, y que no hacen más que reafirmarme en el convencimiento de que además de vagos, somos tontos; así sin tapujos, sin empujar con pan..... MUY TONTOS!


Twitter: @DavidMonaguillo
pecadosmonaguillo@gmail.com

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: