Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Gastroshowers...

En televisión siempre fueron muy €œflans€ de meternos las cosas del comer por los ojos, pero la gente empieza a estar muy cansada del retoque extra, de la falsedad consentida y de la dictadura photoshop; es comprensible que a Belén Esteban tengan que lavarle la cara e incluso pintarle la nariz para salir en interviú, pero la comida es algo tan terriblemente visual, que no debiera necesitar ninguna ayuda para ponernos cachondos como mandriles por si sola.

Por eso desde hace algunos años, los publicistas atacan con otro tipo de tácticas, algunas tan complejas  y arriesgadas como intentar que la gente compre su producto, haciéndoles ver la realidad sin trampa ni cartón y confiando en que el potencial cliente sepa valorar esa €œfalta de maldad€; pero lo normal es que tiren de manual  y opten por poner a una cara conocida a venderles ese producto, insinuando que lo lleva consumiendo desde que tuvo uso de razón o en caso de no hacerlo, contando como le ha cambiado la vida a partir de ese momento.

Algunos crecieron -y otros no terminamos de dar el estirón- con Coronado y su Oda a la Filarmónica de Viena, más tarde llegaron a pensar que  Belén Rueda empezó a ser mejor actriz a raíz de tirarse del barco de Puleva y a día de hoy, están planteándose cambiar Frigo por Kalise, porque el héroe local le ha puesto cara.

Pero actualmente existe una variante de ese mismo esquema, que me preocupa y me hace reír a partes iguales; se trata de una especie de chutes de realidad aumentada, en los que las mismas caras famosas, intentan hacernos ver el paralelismo entre la comida y su profesión, consiguiendo así convencernos de que hemos vivido en la total ignorancia.

Uno de los pioneros en este tipo de prácticas fue Jorge Lorenzo, trazando curvas de ketchup  a 310 km/h, en un peligrosísimo trazado de Motegui construido a base de patatas fritas €œde paquete€; !qué manera de apurar, dejándose la piel para que a ninguna le faltara su correspondiente chorrazo de salsa de azúcar con tomate! !pura adrenalina envasada en un formato ágil y con dispensador!

Criticadísimo también es el spot en el que Punxet se rodea de jovenzuelas para darles una master class de levaduras y termina  rozando el €œviejoverdismo€, justo antes de quedarse tan agustito al decir que es un pan 100% natural; pero para naturalidad la de Carmen Machi, que como se ha pasado nueve temporadas de Aida limpiando baños, Âż quién mejor que ella para hablar de tránsito intestinal?

Pero la que me tiene totalmente abducido es Cristina Villanueva, que en su afán por vivir la noticia a pie de calle, deja los platós de La Sexta y se traslada a la auténtica Casa Tarradellas, para contarnos el minuto a minuto de una pizza precocinada. Como en cualquier informativo que se precie, todo empieza con una presentación en los campos de trigo -al más puro estilo Mel Gibson en €œSeñales€, pero cambiando de cereal- y con un tono como de €œfinal de telediario€, nos vende el reality show que vamos a presenciar.

En el primer capítulo, el típico agricultor de cualquier país menos España €“  moreno de rayos, con camisa de cuadros y sin gorra de la Caja Rural-  la lleva a recolectar el trigo; porque oigan, que aunque la pizza sea  precocinada, es de rigor levantarla a las 6 de la mañana y subirla en la cosechadora, sólo de esa forma valorará una auténtica pizza.

En los siguientes episodios amenazan con hablarnos de la molienda del grano y de cosas rarísimas, como de que hay que hacer una bola con la masa y dejarla fermentar 6 horas; pero yo lo que estoy esperando como agua de mayo, es el momento en el que madruguen para matar los pollos, se vayan hasta Barbate a pescar los atunes o nos enseñen los secaderos de Peperonni... !!Cuanta tontería!!

Twitter: @DavidMonaguillo

email: pecadosmonaguillo@gmail.com

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