Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Cumpleaños feliz...

Llega ese bendito momento en el que las cifras cuadran y justamente coincidiendo con el Jubileo de la Reina Isabel II, te avisan de que Tribuna de Salamanca cumple un año y de que tu fuiste uno de esos piraos que se metió -desde el primer día- en el charco de escribir un 'gastropost' semanal sin morir en el intento; pero todo el mundo tranquilo porque no vamos a salir escoltados por mil piraguas en el Tormes, ni tan siquiera la Charanga del Tío Honorio tocará en la Plaza Mayor para celebrar que hemos sido capaces de sobrevivir a pesar de los pesares.

No es mi intención ponerme 'Blandiblub' y buscaros la lagrimita, diciendo que parece que fue ayer, que este tiempo ha pasado muy rápido y que todo ha sido un camino de rosas, porque en este tiempo además de haber nubes y claros, también he tenido que cuadrar mi vida y hacer ciertos sacrificios para que tuvierais vuestra jarrita de gazpacho bien fresquita, todos los viernes a primera hora en la nevera; aunque sin duda alguna, por mi parte ha merecido la pena.

Tampoco voy a decir que jamás pensé que podría llegar hasta aquí, porque desde el principio tuve claro que Gazpacho y Cilicio debería ser un juego, una motivación, un aliciente más y un método de dispersión como lo es Pecados del Monaguillo ,aunque ahora tenga muy poco tiempo para actualizarlo; en ningún momento me propuse nada más allá de robaros alguna sonrisa, de que la propia hostelería fuese consciente de los que yo considero sus errores -intentando aliñarlos con un toque de humor para que no sonaran tan crudos-, o de haceros ver que no todo vale y que como consumidores tenemos derecho al pataleo.

Recuerdo perfectamente ese primer post en el que hablaba del concurso de tapas de Salamanca y por el que tanto se me criticó desde €œdentro€, acusándome de entrar como un elefante en una cacharrería y de hacer un flaco favor al turismo de mi ciudad. La verdad es que todo eso siempre me preocupó lo mismo que la segunda rayita del whatsapp y un año más tarde vuelvo a ser jurado de ese mismo concurso, así que quizá mi labor aquí no ha sido tan destructiva y el simple hecho de haber provocado que un sólo hostelero se haya dado cuenta de que existe vida más allá de su ombligo y de que de vez en cuando un poco de crítica es incluso saludable, para mi ya justifica todo este año de latigazos al viento; entiendo que quizá mis formas un tanto andaluzas €“ exageradas - no sean muy políticamente correctas, pero jamás he pretendido gustarle a todo el mundo.

Pero el verdadero motivo del post es repartir gracias €œa puñaos€ -desde el balcón de casa en plan bautizo de pueblo- a los que hacéis posible esta aventura que lejos de quedarse anclada, sigue viento en popa con más fuerza que nunca; GRACIAS a los que en su momento confiasteis en mi para arrancar esta andadura dándome total libertad editorial, GRACIAS a los que os atrevisteis a patrocinar este blog, GRACIAS a los chicos de redacción que sufren todos los jueves con mis comas y mis espacios, fruto de las prisas y de esta locura de vida que llevo y GRACIAS a todos los que os congregáis a las puertas de esta parroquia cada viernes, a sabiendas de que este €œcura€ muchas veces se pone muy pesado... :D

Twitter: @DavidMonaguillo
email: pecadosmonaguillo@gmail.com

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