Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Autocrítica…

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Esta semana no os queda otra que aguantar un post bizcochable, blandito y suave como un polvete de Mimosín. Evidentemente voy a intentar aliñarlo con unas gotitas de mala leche, pero no sé si me va a salir.
Muchos pensarán que el único motivo para llegar a este punto de “relajación” es el premio al mejor blog gastronómico que me “salpicó” el lunes pasado en la Gala organizada por Hostelería Salamanca; y aunque por ahí van los tiros, la razón radica más bien en las circunstancias que determinaron ese desenlace.  

Los lectores habituales sabrán que éste no es precisamente un blog amable con la hostelería –ni con nada en general-; y aunque no esté constantemente y de una forma flagrante metiendo el dedo en la llaga, si que intento que el empresario se ponga en la piel del cliente, para que de esa forma pueda entender, que hay ciertas cosas que no deberían permitirse y que la sombra de la competencia es muy alargada.  

Hace casi año y medio que escribí un primer post, en el que hacía públicas mis impresiones -un tanto catastróficas- como jurado del concurso provincial de tapas y por el que me llovieron críticas de una serie de “profesionales”, que entendían aquello como un ataque frontal contra la hostelería de nuestra ciudad, llegando incluso a reacciones que por momentos rozaron lo surrealista.  

Por eso, dado que los miembros del jurado en este tipo de premios suelen ser profesionales del gremio, cuando nominaron a Gazpacho y Cilicio y no a Cocina de Mercadoque aunque también  tenga sus momentos “hachazo”, es bastante menos polémico y más “comercial”-, pensé que no tendría muchas posibilidades; por que no solo en Salamanca, sino en todo el país, la tónica general es la de escribir bitácoras amables y condescendientes, decorarlas con mucho gusto –y con poco criterio- y dedicarse a dar palmaditas en la espalda a todo aquel que pueda interesar comercialmente, para que entre otras cosas “vuelva a llamarte”. Este modus operandi también podría aplicarse al gremio periodístico y a los críticos “de provincia”, pero eso lo dejaremos para otro día.


Por todo ello, permitidme un ataque de “moñez” en este momento, ya que el mero hecho de que personas relevantes en el mundo de la restauración, no solo aguanten las críticas, sino que las acepten, se rían con ellas y además tengan el valor de reconocer el esfuerzo de un intruso como yo otorgándome un premio, creo que es como para ablandarme y abrirme una botella de Zacapa, para celebrar que ya no solo soy “ ese cabroncete con patas, que va por ahí haciendo un flaco favor al sector”.  

Y evidentemente, una vez que la lagrimita digital ha brotado, no puedo irme de aquí sin daros las gracias a todos los que cada viernes os acercáis a esta parroquia –algunos me decís que incluso sin tener mucha idea de gastronomía-, para arrancar el fin de semana con una ración de risa, sin cebolla caramelizada ni frenazo de reducción de falso Módena. Vosotros sois tan culpables como yo de este desaguisado.  

¡Muchas gracias gastrocanallas!  

Amén

Twitter: @DavidMonaguillo
email: pecadosmonaguillo@gmail.com

Comentarios

davidmonaguillo 13/12/2012 22:22 #2
Es usted muy libre de pensar lo que quiera de mi, mis conocimientos, mi forma de escribir y de este blog en particular. Pero hay algo que no voy a dejar pasar, y es que en mi vida me he "autoinscrito" en el ámbito periodístico. Siempre he dicho que soy bloggero. Gracias
autocritica? 29/11/2012 19:31 #1
Desde fuera no se entiende por qué motivo se congratula tanto de un premio tan irrelevante y carente de significado. ¿Acaso había alguna competencia?, ¿alguien con el más mínimo apoyo o infraestructura que pudiera competir contra su blog hiperpublicitado hasta la saciedad? Los señores de Hostelería Salamanca se desacreditan a sí mismos día tras día con esa política bananera de publicidad a cambio cenas y otros favores que de sobra todos conocemos. Deje de autoinscribirse en el ámbito del periodismo, tal vez en su círculo de influencia esa estrategia le haya funcionado, pero para aquellos que poseen conocimientos y cultura gastronómica que van más allá de las fronteras de su ciudad, la burbuja que usted pretendió crear se desinfló hace mucho tiempo. Resulta irónico que usted se atreva a hablar de los críticos de provincia..¿Ha olvidado cuál es su público objetivo?, ¿piensa que por manejar digamos decentemente el castellano su estatus posee un estatus superior?, ¿cree que ese discurso de pseudocrítica constante es eterno?, ¿que el lector no lo aguantará para siempre? No se engañe, ni a usted ni a nosotros

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