Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

A.O.V.E.

Hace algún tiempo que vengo asistiendo con cierta perplejidad a lo que yo denomino el rosario del aceite de oliva virgen extra; pequeñas píldoras a modo de noticias, situaciones y comentarios que han ido minando mi moral, hasta ese punto de no retorno en el que por vergĂźenza torera me veo obligado a escribir al respecto.

La última mala pasada sucedió hace un par de semanas; mientras estaba ejerciendo de jurado en un concurso de tapas, escuché un par de veces las mismas y €œpelopúnticas€ declaraciones: €œHe usado aceite de girasol para rebajar el sabor y porque también es más barato y eso en esta época se agradece€ (una de las elaboraciones era un escabeche). Posiblemente si esas dos personas hubiesen tenido unas decenas de años más €“ y con ello, muchos malos vicios adquiridos-, el motivo de preocupación no hubiese sido tan grande, pero en este caso se trataba de estudiantes de hostelería, o lo que viene a ser lo mismo, los futuros profesionales que en unos años estarán pilotando los restaurantes.

Y es que por muchas campañas que se hayan lanzado para informar a la gente de los beneficios del aceite de oliva virgen extra y por mucho que los precios hayan bajado (y subido los de semillas, hasta el punto de estar muy cercanos), sigue existiendo ese €œfantasma€ de que aporta demasiado sabor a ciertas elaboraciones, y muchos no son conscientes de que no todos los AOVE son iguales y de que existen multitud de opciones en el mercado, dependiendo de factores tan €œde cajón€ como la variedad de aceituna con la que se fabrican €“por decir uno-.

Al igual que almacenamos cinco botes de diferentes cremas en el baño para tratar cada parte de nuestro cuerpo de forma personalizada, deberíamos preocuparnos de tener en nuestra despensa un par de vírgenes extra €“ ya no digo cinco, ni tres €“. Yo no estoy diciendo que ustedes tengan que sucumbir al embrujo de esos AOVE sibaritas, que pregonan haber recogido su aceituna justo cuando Júpiter se alinea con Plutón, porque sólo de esa forma su sabor final tendrá ligeros recuerdos a una flor silvestre que nace en las laderas del Kilimanjaro una vez cada cien años; no estoy hablando de snobismo y estupidez supina, estoy hablando de salud y tampoco de una salud €œetérea€, sino de esa que está a nuestro alcance por 3 ‚Ź el litro.

Me duelen los ojos al ver anuncios en los que intentan hacernos creer, que si usamos sus aceites, nuestros fritos absorberán mucha menos grasa; y yo me pregunto, en el caso de que eso fuera verdad €“ y de que la gente supiera freír las cosas €“ Âżde qué tipo grasas me están ustedes hablando? Igual si lo freímos con aceites de motor de coche, también €œchupan€ menos.

Y más de lo mismo me pasa con esos cocineros que aún no son muy conscientes de que en la actualidad han pasado a ser personajes admirados y por lo tanto con cierto nivel de influencia, y que se empeñan en seguir haciendo/publicando sus recetas con aceite de oliva a secas, sin apellidarlo como virgen extra e incluso en algunas ocasiones, cagándola aún más cuando apostillan eso de €œ suave€, que la gente termina relacionando con ese 0,4 contra el que está siendo muy difícil luchar.

Por mi parte y dedicado a los más oleotalibanes, que siguen empeñándose en que la mahonesa y los bizcochos quedan mejor con girasol, decirles que quizá sea tiempo de empezar a revisar esas falsas creencias populares, porque hasta hace poco la gente también se comía el pescado seco como una suela de zapato, o con la tontería de que le dolía una muela, se autorecetaban una botella de €œcalmante€ coñac para terminar ciegos como piojos.


Pero si no quieres pensar en tu salud y lo que te importa es el dinero, imagina lo que te vas a ahorrar en ambientadores para camuflar ese cantazo a pachuli que dejas después de tus frituras y también en la alegría que se van a llevar tus vecinos cuando se enteren de que en tu casa se usa virgen extra; si no lo quieres hacer por ti, hazlo por ellos, porque es muy posible que puedan volver a mirarte a la cara cuando coincidáis en el ascensor y con un poco de suerte, hasta verás ropa tendida en el patio comunitario.


Twitter: @DavidMonaguillo
email: pecadosmonaguillo@gmail.com

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